JORGE JARDÓN
Leo con desconcierto las declaraciones de ayer del alcalde de Castropol diciendo que en el plazo de diez años desaparecerá la ría del Eo si no se somete ya a una operación de dragado y limpieza que saque arena e impida el crecimiento de los tesones. Y me parece muy bien que así se exprese, pero me temo que no pasen de ser buenas palabras, porque el problema de la ría va en aumento cada temporada. Recuerdo que el problema ya existía con Sergio Marqués y con Areces desde el comienzo, y todavía no parecen haberse enterado de que se trata de una ría que fue navegable por medio de barcos de carga que llevaban y traían mercancías hasta Vegadeo, mientras que ahora ni tan siquiera un bote con un fuera borda puede hacer la ruta con tranquilidad sin tener que estar pendiente de la arena y de la tabla de mareas. Quiero decir con esto que se trata de una catástrofe que se veía venir sin que los políticos hubiesen tomado interés por ello.