Taramundi,
T. CASCUDO
El nuevo Plan General de Ordenación de Taramundi se exhibe desde ayer en las oficinas municipales. La principal novedad de este documento se localiza en los núcleos rurales: en ellos, el equipo de Gobierno plantea medidas restrictivas en el tipo y cantidad de edificaciones. La medida más llamativa es la aplicación de la llamada «normativa de la piedra», que afectará a una decena de núcleos rurales.
En esencia, esta normativa aplica restricciones al tipo de materiales utilizados en la construcción. En los núcleos incluidos, que serán entre diez o doce como explica el regidor, Eduardo Lastra, se impedirá la construcción con materiales que no sean piedra, madera y pizarra para los tejados. El objetivo fundamental es conservar intacta la arquitectura tradicional de determinadas localidades.
En esta selecta lista se encontrarán núcleos con tanto encanto como Os Teixois. La normativa quiere blindar su arquitectura y paisaje, evitando las agresiones que puedan provocar materiales foráneos. La pregunta es: ¿qué pasará con aquellas viviendas que ya estén construidas en esos núcleos y que no empleen esos materiales?. Aquí la respuesta del Alcalde es clara: «Básicamente, en los lugares donde se aplicará la normativa todas las viviendas son de piedra, aunque en todo caso se podría obligar a que sustituyeran los materiales actuales por nuevos».
El planeamiento incluye tres categorías en esta normativa de la piedra. En la primera están esos diez o doce núcleos donde su aplicación será total; en la segunda, se incluirán determinados pueblos donde se fijará un porcentaje de viviendas que deberán respetar la normativa, así que la aplicación será mixta; y en tercer lugar se hallan los núcleos más modernos donde no se aplicará la norma. El Alcalde explica que esta particular legislación se extenderá «tanto a nuevas viviendas como a la rehabilitación de las existentes». Y añade: «Nuestra intención es primar la conservación del patrimonio».
En los núcleos urbanos el planeamiento no creará nuevos suelos urbanizables. Lo que sí permitirá es la construcción de viviendas en un determinado radio de proximidad a otras casas. Será en el casco urbano donde sí se podrá construir. Estos nidos de crecimiento se registran junto al Ayuntamiento y en la zona de salida de la villa hacia San Tirso de Abres, donde se localiza la mayor superficie disponible. Este plan creará también suelo industrial en la capital, donde habrá un polígono de industrias artesanas.