Porcía (El Franco),
T. CASCUDO
El 8 de septiembre del año pasado la fiesta acabó en tragedia y este año, en Porcía, están dispuestos a evitar por todos los medios que ocurra lo mismo. En la romería de Los Remedios de 2008 dos jóvenes perdieron la vida: uno, atropellado; otro, fue hallado muerto cerca del prao de la fiesta días después. El Ayuntamiento de El Franco y la asociación «La Alameda» de Porcía, encargados de la organización, se han puesto manos a la obra para evitar más sucesos en el historial de esta celebración y han organizado un sistema coordinado de emergencias.
El plan incluye a las fuerzas de seguridad, de emergencias y a los servicios sanitarios. Este año nada quedará al azar en Porcía. Al menos, eso se pretende con la organización de este dispositivo. A principios de semana se produjo la primera reunión para coordinar esfuerzos y evitar que ocurran accidentes por una mala organización. Explica la segunda teniente alcalde franquina, Geli Iglesias, que «todo el mundo tiene los contactos de todo el mundo, de tal forma que estemos en continua coordinación si pasa algo».
Los cambios serán sustanciales, empezando por la Guardia Civil. Este año la Delegación de Gobierno movilizará a unos cuarenta agentes, que darán apoyo a las patrullas de la zona y que se ocuparán de hacer controles de alcohol y drogas.
Otro de las novedades será la prohibición de aparcar en ambos márgenes de la nacional 634, principal carretera de acceso a la alameda. Así se evitará en lo posible que los peatones accedan al vial, donde el año pasado se registró el atropello mortal que acabó con la vida de un joven. También se establecerá un circuito para mejorar el acceso de los vehículos y acabar con los ya tradicionales atascos en las entradas al campo de la fiesta.
Además, todo el personal de la organización de la fiesta irá identificado con una pegatina para facilitar su reconocimiento y que la gente pueda acudir a ellos en caso de problemas.
La asociación «La Alameda» también se ha ocupado de colocar carteles en todo el campo prohibiendo el fuego y pidiendo a los romeros que eviten arrojar basura. Este año volverá a estar en vigor la prohibición de entrar con carros. Estos vehículos, además de dañar el campo, suelen quedar abandonados y dificultan las labores de limpieza.
La fiesta del martes será la última que este año se celebrará a orillas del Porcía. El campo, propiedad del ayuntamiento, sólo se abre en tres ocasiones: la noite celta, el día del jubilado y en Los Remedios.