Vegadeo /A Pontenova
(Lugo), T. CASCUDO
Los usuarios de la carretera nacional 640 (Castropol-Villagarcía de Arosa), que enlaza Asturias con Galicia a través de Vegadeo claman una mejora urgente para algunos tramos de este vial que presentan unas pésimas condiciones de firme. La carretera se vuelve impracticable en determinadas zonas entre Meira (Lugo) y Vegadeo y por eso se ha creado una plataforma reivindicativa a través de la red social Facebook. Bajo el eslogan «N-640 Vegadeo-Meira. Carretera al infierno» los usuarios, entre los que se encuentran tanto asturianos como gallegos, piden el inicio de las obras y la recuperación del trazado.
La página de facebook lleva por título «Que arreglen la N-640 ya» y cuenta hasta la fecha con 206 personas adheridas que piden el arreglo inmediato del vial. El caso es que entre Meira y Pontenova ya existe una partida presupuestaria de unos ocho millones de euros y ya son visibles los trabajos de reparación; no obstante en la zona asturiana no hay movimiento alguno.
LA NUEVA ESPAÑA recorrió el tramo existente entre la rotonda de Porto, que desde Galicia da acceso a Vegadeo, y la localidad de Pontenova. Son 22 kilómetros que se recorren en unos 15 ó 20 minutos. Huelga decir que en este tramo se localizan dos zonas de concentración de accidentes, delimitadas por el Ministerio de Fomento como puntos negros. Uno de los principales problemas que cualquier usuario detecta en este vial es su constante paso por localidades, lo que motiva estrictos límites de velocidad que llegan hasta los 50 kilómetros por hora fijados en Ría de Abres (Trabada) o San Tirso de Abres. Curvas, cambios de rasante, firme inestable y límites de velocidad son las constantes de esta carretera. Entre A Pontenova y Vegadeo este tramo pasa por cinco concejos y dos comunidades autónomas, la gallega gobernada por el PP y la asturiana en manos del PSOE. A pesar de los colores, todos parecen estar de acuerdo en la necesidad de actuar en este vial.
En el primer tramo del camino, hasta San Tirso de Abres, el vial atraviesa diversos núcleos de mayor y menor tamaño y, además, está plagado de entradas y salidas a otros tantos. Todo ello añade peligrosidad al trazado. Además, los últimos kilómetros antes de llegar a la capital santirseña, y ya en territorio asturiano, plantean un inconveniente añadido y es que es zona de cotos salmoneros. El río Eo en temporada se llena de pescadores que caminan y aparcan junto a la nacional. Superado San Tirso y su consiguiente límite de 50 kilómetros por hora, el conductor se encuentra con un carril de aceleración en sentido ascendente y en plena curva. Cinco kilómetros después hay otro segundo carril de aceleración. En este caso es enormemente peligroso ya que tiene muy poca longitud, por lo que las maniobras de adelantamiento no están exentas de riesgo. A todas estas circunstancias hay que añadir la elevada velocidad a la que discurren los conductores, especialmente los lugareños. Para los que desconocen sus entresijos, esta carretera puede constituir una trampa mortal, especialmente en días de mal tiempo, cuando la lluvia hace acto de presencia. Y por si fuera poco, es una carretera con un nivel muy alto de tráfico en ambos sentidos. No en vano se trata de un vehículo de comunicación fundamental entre Lugo y la costa mariñana y occidental. Así las cosas, el sobrenombre de «carretera del infierno» no es del todo incierto.
La peligrosidad de la N-640 en el tramo entre Vegadeo y Pontenova es mayor, según los usuarios, si se tiene en cuenta el alto tráfico que soporta la vía, cuya gestión es compartida entre Asturias y Galicia. Arriba, a la izquierda, se puede ver en la imagen un anuncio de un tramo peligroso a la altura de Porto, en Ribadeo. En la fotografía de abajo, firme en mal estado a la entrada de Vegadeo. Los conductores piden su reparación inmediata, informa T. CASCUDO.