JORGE JARDÓN
Una vez que ha pasado la romería de Porcía y que las fiestas de Puerto de Vega tocan a su fin, sólo nos quedan las fiestas de Villacondide y San Miguel para finiquitar el verano y empezar a soñar con el próximo, aunque para ello hemos de sobrevivir como podamos los duros meses del invierno. Incluso, para muchos no existe seguridad de que subsistirán hasta el año que viene con su negocio abierto. La situación para algunos establecimientos se ha hecho insostenible y resulta doloroso comprobar cómo algunos días se marchan a su casa sin apenas haber estrenado la caja registradora. Eso que Zapatero dice que ya se ve el final del túnel y que aún no ha subido los impuestos, que vendrán acompañados por la solidaridad, de modo que los destinatarios aceptarán de buen grado la subida, aunque sólo sea para mostrarse uno políticamente correcto, una cualidad que se alcanza siendo tolerantes y comprensivos con aquellos que dictan las normas.