Jarrio (Coaña),
Ana M. SERRANO
La gerencia del hospital comarcal de Jarrio ha iniciado una investigación interna para esclarecer los motivos por los que en la tarde del pasado miércoles los pacientes citados en Cardiología -al menos 9- no fueron atendidos, según publicó LA NUEVA ESPAÑA. Según un comunicado emitido por la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios, «la decisión de suspender las citas fue tomada sin consultar con la dirección del centro».
La gerencia reconoce de esta manera que no fue informada con antelación de la anulación de las consultas y que desconoce el motivo por el que el especialista decidió no atender a las personas citadas en Cardiología. Además, el hospital se ha disculpado ante los afectados. Los servicios de Atención al Usuario del centro se pondrán estos días en contacto con los pacientes que el pasado miércoles no fueron atendidos «para pedirles disculpas y ofrecer una nueva cita», según la gerencia de Jarrio.
Los afectados, entre ellos un matrimonio que había viajado desde Grandas de Salime para recibir la consulta y una señora de 90 años, aseguraron a este periódico que fue en la sala de espera donde se les informó que las consultas programadas para ese día se suspendían «hasta nuevo aviso». Se quejaron de que el personal sanitario no les participó ninguna explicación y tampoco les ofreció la posibilidad de saber hasta cuándo se retrasaba su visita al especialista.
La consulta de Cardiología es en la actualidad centro de las críticas de los usuarios del centro hospitalario de Jarrio. El especialista que atiende la consulta, junto a un internista, ha solicitado un traslado y, según las fuentes consultadas, se hará efectivo en octubre.
La Consejería de Salud no quiso, sin embargo, pronunciarse sobre la denuncia realizada por una vecina de Valdés, que acusó al centro de desatender las urgencias y de hacer esperar a los pacientes más de lo necesario. «No nos pronunciamos sobre un caso tan particular», comentaron ayer fuentes de la Consejería, que sí dejaron claro que el servicio de Urgencia tiene un protocolo de actuación, que no se incumplió en el hospital de Jarrio. «El tiempo máximo de espera es de cinco horas», indicaron.
La vecina de Valdés, Amalia García, que tiene problemas cardiovasculares, se quejaba de fuertes dolores en el brazo izquierdo y cabeza cuando llegó a Urgencias de Jarrio. Esperó casi dos horas y decidió irse por su propio pie del centro hospitalario sin ser atendida.
La Consejería también explicó que en estos servicios especiales siempre se tiene en cuenta la gravedad del paciente y en función de ésta, se decide el orden de atención.
Sin diagnóstico
El pasado miércoles los pacientes citados en Cardiología no fueron atendidos. Estaban citados para la tarde.
Quejas
Los afectados aseguran que solamente les comunicaron que la consultas quedaban suspendidas hasta nuevo aviso.
Decisión
La dirección del hospital asegura que desconocía los hechos y estudia qué paso.