Mieres del Camino,
José A. ORDÓÑEZ
Los negros nubarrones de la crisis que azota con fuerza a las principales zonas mineras leonesas -El Bierzo y Pola de Gordón- se ciernen ahora sobre la comarca occidental del Principado. La eléctrica Unión Fenosa, integrada en Gas Natural, ha comunicado al grupo de Victorino Alonso que a comienzos del mes que viene dejará de recibir carbón, tanto en la central tinetense de Soto de la Barca como en la berciana de Anllares.
La medida, argumentada en una caída de la demanda eléctrica y en la gran cantidad de mineral acumulada en los parques eléctricos, afecta de lleno a la producción de las explotaciones mineras de Ibias, Cangas Narcea y Tineo, suministradoras habituales de ambas térmicas. De acuerdo al encargo del Consejo de Ministros, deberá de ser Hunosa, con toda la producción anual vendida a HC, quien se haga cargo del almacenamiento y la comercialización del carbón que quede en stock. En principio, se irá depositando en las propias instalaciones del grupo Alonso en la comarca, toda vez que la hullera pública sólamente se plantearía la construcción de un almacén estratégico permanente, a ubicar en El Bierzo, en el caso de que el problema persista en el tiempo.
Los portavoces del grupo de Victorino Alonso han precisado que, de acuerdo a la información facilitada por Unión Fenosa, la recepción de carbones en Tineo se suspenderá el próximo día 1 de octubre, mientras que en Anllares la medida entrará en vigor el 8. Aunque aún no ha trascendido si irá por la misma línea, el empresario leonés decidió denunciar a Endesa después de que dejara de recibir mineral en la central berciana de Compostilla, con los mismos argumentos que ahora pone encima de la mesa Unión Fenosa. Alonso sostiene que la eléctrica tiene comprometida la adquisición de un cupo de 200.000 toneladas mensuales procedentes de sus explotaciones y que sólamente le ha pagado la mitad correspondiente al mes de julio, toda vez que desde el día 17 dejó de recibir en Compostilla. Por tanto, el empresario estima que se ha producido un claro incumplimiento de contrato y ha decidido llevar el asunto a los tribunales de justicia.
La crisis en el sector minero se desencadenó hace ya varios meses, cuando las térmicas empezaron a dejar de adquirir un carbón nacional, que no cuenta con incentivos de consumo desde el pasado año. La situación se fue agravando y motivó la intervención del Consejo de Ministros, que dejó en manos de Hunosa un plan de comercialización y venta de los stocks» acumulados. Según informaron fuentes del Gobierno central, la hullera pública que preside Juan Ramón García Secades cuenta con 110 millones de euros para hacerse cargo de un máximo de dos millones de toneladas de carbón, lo que supone el doble de su producción anual.
Todas las partes, y sobre todo la empresarial, estiman que la intervención de Hunosa debe de ser una medida transitoria en la crisis del sector. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero aseguró en Rodiezmo que en enero estará lista una solución definitiva y estable, aunque no adelantó en qué consistirá.
El origen
Las compañías eléctricas dejan de comprar carbón nacional, sin primas de consumo desde el pasado año, aduciendo que ha caído la demanda y que sus parques se encuentran llenos de mineral.
Las consecuencias
La medida de las eléctrica comienza a asfixiar a las empresas de la minería privada, incapaces de dar salida a sus producciones.
La solución
El Gobierno central ha encargado a Hunosa que se haga cargo de almacenar y comercializar los stocks que se vayan acumulando en las minas.