Taramundi / Boal,
T. CASCUDO
En materia eólica se puede decir que las cartas están sobre la mesa. El Principado acaba de decidir, tras el levantamiento de la moratoria qué parques eólicos pueden instalarse y dónde podrán hacerlo. No obstante, ni el Principado ni las empresas tienen la última palabra, sino que serán los ayuntamientos los encargados de decidir si permiten o no la puesta en marcha de nuevos aerogeneradores en la comarca. Por eso, los alcaldes del Occidente piden calma y manifiestan que no permitirán la entrada de todas las instalaciones que propone el Principado ni, mucho menos, dicen, a cualquier precio.
La Consejería de Industria ha hecho público un documento según el que da luz verde a cuarenta nuevos parques, todos en la zona occidental, con una potencia global de 675,25 megavatios. Las reacciones no se han hecho esperar, pese a que la mayor parte de los ayuntamientos desconoce el documento presentado por el Principado y también muchos de los proyectos planteados.
A la cabeza del ranking de municipios con mayor número de parques está Taramundi, donde la Consejería autoriza nada menos que seis más. No obstante, su alcalde, Eduardo Lastra, llama a la calma y asegura que no está previsto autorizar esas seis propuestas. «Ahora nos toca analizar los proyectos concretos y conocer la información de las empresas que los promueven», comenta Lastra.
El regidor taramundés avanza una intención compartida por muchos regidores: la de aprobar sólo aquellas propuestas de menor impacto, que no estén cerca de poblaciones y de las que se pueda sacar la rentabilidad más alta. «En Taramundi no instalaremos eólicos con visión directa desde los principales puntos turísticos», matiza.
El alcalde de Castropol, José Ángel Pérez, también pide tranquilidad y descarta que a priori se instalen los tres parques autorizados, ya que cuentan con dos más en fase de tramitación. La situación es similar en Grandas de Salime, donde el alcalde, Eustaquio Revilla, quiere conocer en detalle las propuestas antes de pronunciarse al respecto. El regidor grandalés explica que sí que han hablado con algunas empresas promotoras y también han permitido que tomen medidas en los picos del concejo. No obstante, añade, «eso ni nos condiciona ni nos obliga a nada». Dice Revilla: «Estamos un poco a la expectativa y abiertos a escuchar las propuestas».
También hay alcaldes que sí autorizarán todos los parques planteados. Es el caso de José Antonio Barrientos. El regidor boalés dará el visto bueno a los cinco parques propuestos, algunos compartidos, que se sumarán a otros tres en camino y al de Penouta, que ya funciona desde hace años.
Dice Barrientos que la propuesta de Industria «está ajustada a la realidad y entra dentro de lo previsto», al tiempo que, matiza, «estamos hablando de parques pequeños, de pocas torres».
La negociación de las promotoras con los ayuntamientos, encargados a fin de cuentas de dar la licencia de obra que posibilite los proyectos, se promete larga. Los regidores esperan conseguir beneficios para las arcas municipales y arañar en lo posible proyectos complementarios que aporten algún tipo de valor añadido a los parques eólicos.