La Caridad (El Franco),
T. CASCUDO
«Corría el año 1935 cuando en Llóngara, en casa Xuana, nacía quien les habla, el segundo de los ocho hermanos que seríamos con el tiempo». Así empezó Manuel Bedia, ex alcalde naviego y vecino de El Franco, la lectura del pregón de las fiestas de San Miguel, en La Caridad. Bedia repasó sus recuerdos de infancia y juventud por tierras franquinas, una época que le marcó enormemente y, aseguró, le sirvió para formarse como persona.
El ex regidor habló de tiempos de pobreza y dificultades, pero también de la solidaridad vecinal que mandaba en los pueblos. Habló de sus maestros de infancia, Rosa del Trigal y Antón de la Rebollada, y de todas las personas que tuvieron algún protagonismo en su vida. Una vida sin comodidades, sin televisión, sin luz, con malas comunicaciones, sin saneamiento, donde «los caminos eran caleyas y el campo aún no estaba mecanizado», recordó ante sus vecinos. En ese contexto hizo hincapié en la importancia de los emigrantes en el proceso de desarrollo de la comarca. A ellos, aseguró Bedia, «los pueblos les debemos una enorme gratitud».
El pregonero también rememoró las fiestas de San Miguel de su infancia, que «ya empezaban a finales de julio con las verbenas venecianas». Para Bedia, «no había verbenas iguales en toda la zona». Remató su intervención deseando a sus vecinos unas fiestas «llenas de calor humano».
El pregón abrió la quincena cultural de La Caridad, que este año cumple veintiséis años. Entre los actos previstos destacan la semana dedicada al teatro y la concentración de motos que se celebra el fin de semana del 26 y 27.
El día 26 comienzan las fiestas oficialmente con el chupinazo de las diez de la noche. El día grande será el martes día 29, con una de las últimas verbenas estivales que se celebran en la comarca.