Cudillero,
A. M. SERRANO
La denuncia del alcalde de barrio de Soto de Luiña, que se quejó de la ausencia de policías locales en el funeral por Severino Gallego, el vecino abatido a tiros por la Guardia Civil tras atacar a dos agentes con una pala de dientes, ha provocado un terremoto en el Ayuntamiento de Cudillero. El alcalde, Francisco González (PSOE), emitió ayer un decreto de Alcaldía a través del cual suspende cautelarmente de sus funciones al actual sargento de la Policía Local del concejo, Prudencio Iván Flórez.
González aseguró ayer compartir totalmente la crítica del alcalde de barrio de Soto de Luiña y aseguró que en ningún caso el equipo de gobierno fue informado sobre la «decisión unilateral» de la Policía Local de no acudir a prestar sus servicios al funeral, pese a que «se han dado instrucciones, desde el principio del mandato, para que los agentes accedan a todos los funerales y faciliten el tráfico y estacionamiento a los vecinos».
El alcalde de Cudillero indicó que una patrulla de servicio debe acudir a los sepelios, «independientemente de quién sea el difunto»; por ello, tildó de «gravísima» la actitud del sargento y pidió perdón a los vecinos por las molestias causadas. Además, el regidor no dejó pasar la oportunidad de valorar lo sucedido en Soto de Luiña y aseguró que la actitud del guardia civil que mató a Severino Gallego fue «un abuso».
El Ayuntamiento iniciará ahora una investigación para esclarecer por qué la Policía Local no fue al entierro. El informe se centrará especialmente en Prudencio Iván Flórez. Y es que, según el propio González, no es la primera vez que el sargento «desobedece o desatiende instrucciones procedentes de la Alcaldía». «Trataremos de esclarecer si su actitud es constitutiva de desacato a la autoridad o de omisión en la ejecución de sus responsabilidades», informó el regidor.
El alcalde de barrio de Soto de Luiña, José Rodríguez, apuntó que la ausencia de policías locales en el funeral de Severino Gallego podía entenderse como un trato discriminatorio hacia el difunto y su familia, ya que desde el Ayuntamiento hay orden expresa de que los agentes acudan a todos los actos religiosos para facilitar el tráfico.
Un día después de su denuncia, el alcalde de Cudillero decidió abrir la investigación en el seno de la Policía Local y suspender cautelarmente al sargento. «Esta fue la gota que colmó el vaso», indicó González en referencia a Prudencio Iván Flórez, a quien acusa de cometer otras supuestas irregularidades. El agente presta servicio en Cudillero desde hace un año.