JORGE JARDÓN
Leo con nostalgia que Tazones ha tenido que suprimir el desembarco de Carlos I en su ría rememorando el acontecimiento histórico que tuvo lugar en la localidad en 1517 con la llegada a España del emperador más poderoso de la Tierra. Y me parece una lástima saber que se debe a la falta de organizadores que no han querido sumarse a una celebración tan afortunada y original como la del desembarco. Parece ser que el fallecimiento de Aurelio Nava, impulsor del festejo, fue determinante para suprimir el acontecimiento, cuando debería ser justo lo contrario. Está visto que existe un afán desmedido por poner en marcha iniciativas a las que luego se deja sucumbir. O sea, que los vecinos de Tazones han prescindido de la página más evocadora de su pueblo, y me temo que ya no intenten recuperarla, como si fuese un motivo de vergüenza para ellos y quisieran olvidar para siempre el histórico desembarco imperial.