JORGE JARDÓN
No debe de pasarnos inadvertido comprobar que la zona de Oscos y Taramundi se convertirá en una zona poblada de aerogeneradores. Ni más ni menos que un millar de aerogeneradores de aquí a 2015, lo que es tanto como decir que habrá un molinillo por habitante. No valió la pena el esfuerzo y la inversión acometida en un turismo rural durante años para tirarlos por la borda. Venía resultando una comarca sugerente con pequeños retazos de historia que la hacían atractiva y con un paisaje envidiable sin impureza. Me sorprende que el alcalde de Villanueva se muestre partidario de los eólicos y esgrima el argumento de los quince empleos que se van a facilitar y de los diez mil euros por megavatio producido. Pero hemos de tener en cuenta de que se trata de los aerogeneradores más grandes al alcanzar los 100 metros de altura y de que fue precisamente él quien rompió el consenso en la comarca con los eólicos.