Cangas del Narcea, P. R.
La decisión del gobierno de Cangas del Narcea de abandonar la Mancomunidad Suroccidental ha sido recibida con cierta tranquilidad por parte de los alcaldes del resto de concejos: Allande, Ibias y Degaña. Cangas era socio mayoritario del ente y aportaba más de un 70% del presupuesto. Su abandono pone en entredicho la continuidad del organismo.
Aun así, los alcaldes reconocen que habrá dificultades para seguir adelante, pero aseguran que continuarán. José Antonio Mesa, presidente de la mancomunidad y alcalde de Allande, cree que Cangas se ha equivocado al irse. «Todo el mundo sale perjudicado, pero los ciudadanos de Cangas más que nadie. Y, desde luego, la forma de abandonar tiene que ser más digna, hablándola con todos los grupos políticos y todos los ayuntamientos». A juicio de Mesa, «ha sido una huida hacia delante del que fue Ayuntamiento fundador de la mancomunidad y no responde más que a la deuda acumulada, que ya no sabían que hacer con ella».
Por su parte, Jaime Gareth, alcalde de Degaña, se muestra optimista: «Apuesto, ayer y hoy, por la figura de la mancomunidad para prestar servicios a una población dispersa como la de la comarca, creo en este modelo, y afrontaremos todas las dificultades. Es difícil, pero no imposible y el siguiente reto es salir de esta situación». Gareth se muestra convencido de que «habrá que reestructurar, adaptar y trabajar mucho, pero para eso estamos en política. Puede que para algunos parezca lógico tirar la toalla ahora, pero para nosotros todo lo contrario».
Nélida Barrero, alcaldesa de Ibias, advierte de Cangas tiene que pagar su deuda antes irse. «Ésa es su obligación. Y debería haber hecho esto de otra manera pero, bueno, todos los ayuntamientos son soberanos y hay que respetarlo. Lo que creo es que el abandono es malo para todos», señala. Lo que más preocupa a Barrero es «los puestos de trabajo de la gente que trabaja allí».