Soto de la Barca (Tineo),
Pepe RODRÍGUEZ
Una situación complicada, inexplicable y que genera el temor al expediente de regulación. Así se expresan los camioneros sobre la decisión de la central de Soto de la Barca (Gas Natural) de suspender la compra de carbón, desde el jueves, a las minas del Suroccidente. Y es que el fin de la compra de mineral afecta a todo el sector, pero, dado que Hunosa se ha comprometido a adquirir el mineral sobrante, la actividad minera puede continuar. De esta forma quienes más sufren esta situación son los camioneros que se encargaban de llevar el carbón desde la mina hasta la térmica, ya que ellos son los que se quedan sin ocupación. Como es lógico, están muy preocupados.
Los transportistas afectados, más de 70, se dividen en dos grupos: los de la empresa Tebsa, perteneciente a Victorino Alonso, y los autónomos, encargados de transportar el producto de la mina Carbonar. Eduardo Arias, Benito González y Pedro Pérez son empleados de Tebsa y creen que «esto viene de una decisión del Gobierno que no entendemos. Lo normal es que se queme producto nacional». Cuentan que el grupo de empleados es de diferentes zonas: «Todos tenemos miedo a expedientes de regulación. La situación es complicada». Tienen claro que el gran culpable se sienta en Madrid: «Es donde deben dar una solución a un problema que puede acabar con el trabajo de mucha gente, muchos que estamos en la carretera todo el día y no tenemos culpa de grandes decisiones políticas». José Manuel González Rubio admite que es consciente de la inestabilidad del sector. No obstante, sabe que hay muchos compañeros que lo pasarán mal.