Figueras
(Castropol), T. C.
En Figueras todo el mundo conoce a Fina y el brutal suceso del que fue protagonista hace una semana.También todos parecen conocer a las dos personas que se esconden tras la agresión, aunque rehúsan dar cualquier nombre por temor a nuevas agresiones. Eso sí, todos lamentan lo sucedido, especialmente por tratarse de una mujer mayor y con problemas de sordera, aspecto del que pudieron aprovecharse los sospechosos para asaltarla a la entrada de su vivienda.
La casa de Fina está en pleno muelle de Figueras. Esta mujer vive en el segundo piso, en un inmueble de tres plantas en el que reside otra pareja. El resto del edificio, en cuyo bajo se localiza el bar Siroco, suele estar desocupado durante el invierno. Cuenta una vecina que nadie escuchó nada hasta que Fina pudo soltarse y pidió auxilio desde la terraza. «Entonces se congregó mucha gente para itentar liberarla», relatan los vecinos.
El suceso se produjo en plena tarde, en torno a las cinco, por lo que había mucha gente en el núcleo de Figueras, lo que facilitó el rescate de Fina. Los vecinos no dan crédito a lo sucedido, especialmente por la tranquilidad que suele reinar en esta villa castropolense. Ahora esperan que los culpables reciban su merecido.