Cangas del Narcea,
Pepe RODRÍGUEZ
La segunda jornada de la octava edición de la Fiesta de la Vendimia de Cangas del Narcea alcanzó ayer su punto álgido con la escenificación de la pisada de las primeras uvas de la temporada.
Los miembros de la peña de La Castaña fueron los encargados de llevar a cabo un proceso que recuerda a tiempos atrás, a la forma en la que se hacía el vino en la comarca en el siglo pasado. Todo el ritual se cumplió ayer al dedillo. El primer paso es el transporte de las uvas en carro tirado por vacas por las calles de la villa. Fueron miles los curiosos que siguieron a la comitiva hasta la plaza de la Oliva, donde se procedió a volcar la uvas en la tina.
Una vez concluida la pisada, el cofrade mayor empleó el «cachu» -el cuenco usado para beber vino ancestralmente- para dar su aprobación al primer mosto de la temporada y brindó por la salud de los presentes y todos sus familiares. A cambio recibió la ovación del numeroso público que siguió la pisada.
La jornada se vio sazonada, como siempre, con la presencia de diversas cofradías invitadas por la Cofradía del Vino de Cangas. En esta ocasión fueron once las que acudieron, siendo las más lejanas las cofradías de la carne, de Madeira, y las del vino, de Utiel. Por la mañana se celebró el sexto capítulo de la Cofradía del Vino. En esta ocasión, se decidió sustituir los desfiles por las calles canguesas por visitas a los expositores y bodegas del concejo.