JORGE JARDÓN
Eso de que estamos pasando por muy malas circunstancias no parece tener efecto en el Ayuntamiento de Navia. Porque, de otra forma, ¿cómo se explica que se esté construyendo una acera en la calle Mariano Luiña, para ensancharla, después de haber sido hecha hace tres meses incorporando una rampa para discapacitados? Está bien que se mejoren las cosas, de eso no cabe duda, pero es necesario hacerlas con sentido común y con planificación, de modo que si en un principio se hubiese previsto el cambio, no haría falta echar mano de la improvisación y tener ahora toda la calle levantada y con tablas para acceder a los diferentes establecimientos comerciales y hosteleros. La aventura supone un coste enorme, porque ello ha conllevado hacer primero y destruir después. Ante semejantes frivolidades se hace necesario poner un poco de orden y evitar tales despilfarros, porque parece una actitud caprichosa y, en el fondo, un insulto para tantas familias que lo están pasando mal.