Navia,
T. CASCUDO
José Ramón García, más conocido como «Siñe», comenzó hace tres años a recopilar y restaurar fotografías de la Navia de su infancia. Ese trabajo ha dado como resultado el libro «Escapando del tiempo», una publicación que ha resultado un éxito y que ya va camino de su segunda edición. En ella se puede recorrer medio siglo de vida naviega a través de los rostros de sus protagonistas, los naviegos.
Siñe, hostelero de profesión, dice que dadas las características de Navia como enclave empresarial e industrial de la comarca, cada vez «somos menos los naviegos de toda la vida. Hay mucha gente que nació aquí pero muy poca que tenga aquí todas sus raíces y dentro de cuarenta años ya no habrá casi nadie». Y por eso el libro es importante, porque busca la raíz del concejo naviego en sus vecinos de siempre.
El autor heredó de su padre el amor por las fotos antiguas y por eso partió de su propia colección para empezar el trabajo, que siguió con el «puerta a puerta» en el que recopiló otras tantas imágenes. «Puede haber miles de personas en este libro», apunta.
Marineros, zapateros, hosteleros, pescadores de salmón, niños, mujeres paseando... Todos los oficios y toda la vida de una época pasada quedan plasmados junto a imágenes de edificios ya desaparecidos o comercios ya cerrados. Momentos importantes de la vida de la villa también tienen su reflejo, como es el caso de la construcción de los embalses que supusieron la desaparición del salmón del Navia, la construcción del puente del ferrocarril que hoy sobrevuela la capital naviega o el inicio de las obras de la papelera Ence, inauguradas en 1974.
El libro cuenta además con colaboraciones destacadas. El artista Álvaro Delgado es el autor de la portada y su hijo, del mismo nombre, escribe un artículo titulado «La máquina del tiempo». El naviego Jesús Rodríguez Asensio se ocupa del prólogo y el político de izquierda Unida Jesús Sánchez Abella, fallecido recientemente, escribe otro artículo titulado «Veinte años no es nada, treinta y cinco media vida». Su muerte y la de otras personas cercanas a Siñe otorga al libro una emotividad que se refleja en una dedicatoria en sus primeras páginas: «A los amigos que no pudieron ver el libro publicado».
La publicación, que tendrá una segunda parte en la que muy pronto empezará a trabajar Siñe, no pretende ser una mirada al pasado triste, sino «melancólica». Dice el autor que «siempre se echa de menos lo de antes porque crees que era mejor». Su objetivo es el de «que la gente recuerde y se emocione al hacerlo».
La segunda tirada del ejemplar, de 350 páginas, volverá muy pronto a las tiendas naviegas al precio de 30 euros.