JORGE JARDÓN
Ya lo escribí hace muchos meses, desde que venía observando disculpas irrisorias de sus retrasos, que la ciudad del motor de Tineo era una meta inalcanzable para ellos. La última disculpa es aún más grotesca. La de que la empresa adjudicataria había decidido rescindir el contrato de ejecución y que el Principado sacará de nuevo la obra en el plazo de quince días. Hay que pensar que esta última decisión es otra forma más de aplazar un proyecto que ilusionaba a los vecinos como aficionados indiscutibles al mundo del motor. La obra lleva camino de convertirse en el proyecto inacabado, especialmente cuando no se quiere. Lo malo para los socialistas es que no van a poder presentarlo de nuevo en la campaña electoral, porque resultaría un despropósito llevar de nuevo una promesa electoral que se está bloqueando desde la Administración regional. Me sorprende que el alcalde de Tineo comulgue con ruedas de molino.