Belmonte de Miranda,
Lorena VALDÉS
«Ye pequeñina pero galana, como la virgen de Covadonga». Así define el alcalde de Belmonte de Miranda, Roberto Pérez a la actriz Eva Longoria, con orígenes en el pueblo belmontino de Longoria. A pesar de que la estrella de Hollywood acaba de anunciar su intención de aplazar su visita a Longoria, prevista para el próximo mes de noviembre, el regidor lejos de desilusionarse insiste en que «si hay que esperarla, se le espera, sin ningún problema, aunque tampoco es para tanto, no hay que exagerar».
De momento, el Alcalde, como si se tratase del mismísimo detective Sherlock Holmes, está investigando cómo contactar con la actriz de la famosa seria televisiva «Mujeres Desesperadas». «Lo que queremos es poder hablar directamente con ella para saber si al final va a venir y en qué fecha exacta para que no nos coja por sorpresa. De momento, lo estamos intentando a través del Centro Asturiano de Los Ángeles y a través de los periodistas y de una agencia de información americana. Por ahora, no tenemos ningún resultado».
A la espera de noticias, Roberto Pérez -que es también el vicepresidente del Consejo de Comunidades Asturianas- sigue rebuscando en los archivos notariales y en otros documentos municipales en busca de nuevos datos sobre los orígenes belmontinos de Longoria. «Su ascendencia se remonta a Lorenzo Suárez de Longoria, que emigró a México en 1603. Tras varias generaciones, la familia Longoria terminaría asentándose en el estado de Texas, donde nació la intérprete, así como su padre y su madre», sostiene el regidor.
Tantos los vecinos de Longoria como el propio alcalde tienen en internet una fuente inagotable de noticias sobre su «paisana». «En el buscador de Google me enteré el otro día que subastaron un beso suyo por 35.000 dólares. Si al final viene a vernos, a mi me daría uno y sin pagar ni un euro», bromea Roberto Pérez.
Al Alcalde también le llama la atención la diferencia de estatura entre la actriz, que mide 1,57 aproximadamente, y su marido el jugador de baloncesto Tony Parker de 1,90 metros.
«Él ye altísimo y ella pequeñuca, pero bueno así es más manejable. Acaban de posar juntos desnudos para una campaña de publicidad», comenta entre risas.
Desde que los vecinos de Longoria se enteraron de la posible visita de la actriz siguen con detalle todos los entresijos de la carrera y de la vida personal de Eva Longoria. Y el alcalde no iba a ser menos.
A pesar de que se resiste a desvelar algún detalle sobre los preparativos de la visita. El regidor al final confiesa. «¡Algo voy a armar, eso está claro! Habrá que prepararle un pinchoteo con productos asturianos y llevarla a Belmonte capital para que lo conozca y descubrirle los rincones con más encanto del concejo».
Eva Longoria ha conseguido en poco tiempo pasar de la indiferencia a la expectación entre el medio centenar de vecinos del pueblo con el mismo nombre que su famoso apellido. Antes, muchos ni la conocían, ahora todos esperan impacientes la llegada de la estrella televisiva. Eva, de momento, se hace de rogar.