Cangas del Narcea,
Pepe RODRÍGUEZ
La parte alta de las piscinas cubiertas de Cangas del Narcea es el lugar elegido por la chavalería local para realizar sus botellones. Esta práctica, tan instaurada en la vida nocturna de los sábados en todas partes, no ha generado hasta ahora excesivas quejas por parte de los vecinos en cuanto al ruido. Pero lo que sí ha provocado malestar es que la zona amanece los domingos cubierta de desperdicios que no suelen limpiarse hasta el lunes.
Una parte significativa de vecinos, transeuntes entre cristales y botellas de refrescos, es la que ha levantado la voz. Belén Menéndez no es «antibotellón», «de hecho no dan problemas los sábados por la noche», pero alerta sobre «la porquería de los domingos por la mañana, que casi no deja salir a pasear, y de los pequeños actos vandálicos contra las papeleras». Esta vecina opina que la solución «en este caso, la tienen más cerca los chicos que el Ayuntamiento o los servicios de limpieza. Lo único que se pide es que tiren a la basura todo lo que traen, que se encarguen de dejar la zona limpia cuando se vayan, nada más».
José Antonio Menéndez, coordinador de Deportes del Ayuntamiento de Cangas y también responsable de las piscinas, confirma que «para nosotros es un grave problema, tanto los domingos como los lunes por la mañana. Sobre todo los cristales, pora aquí pasan muchos niños que vienen a nadar o a los cursillos y se pueden cortar». En el mismo sentido cree que «se trata de un poco de educación, nada más. Como se les ha dicho muchas veces, pueden divertirse todo lo que quieran, nadie se opone, pero que metan las cosas en los contenedores, o las papeleras y asunto arreglado. Que disfruten y limpien al irse, creo que es justo para todas las partes y sería una solución que se acomoda a todos, no creo que sea pedir mucho».