Taramundi,
T. CASCUDO
El Museo de los Molinos de la localidad taramundesa de Mazonovo desarrolló ayer durante todo el día una demostración de «rayado» y «picado» de las piedras del molino, un trabajo que antaño era fundamental para el correcto funcionamiento de estos ingenios hidráulicos. La iniciativa forma parte del programa «Oscos-Eo, rural a fuego lento», que promueve diferentes actividades en diferentes equipamientos turísticos durante los meses de la temporada baja.
En este caso, la demostración realizada en el museo quiso enseñar a los turistas el complicado proceso de desmontaje del molino para poner a punto las piedras. No en vano, el mal estado de la piedra influía directamente en la calidad de la harina obtenida.
Con esta actividad el Museo taramundés cumple con sus objetivos de «conservar, mantener y divulgar los ingenios y las relaciones y procesos que se establecían a su alrededor». El proceso de «rayado» y «picado» se mostró a los visitantes del museo con la idea de trasladarles lo laborioso y complicado que era el trabajo del molinero.