La Atalaya (Cudillero),
V. DÍAZ PEÑAS
En los núcleos de La Atalaya, El Pito, Tolombreo y Aroncés (Cudillero) están que trinan por lo que consideran un servicio deficiente de suministro de electricidad. Cientos de residentes están cansados de que al mínimo temporal de viento, la zona se quede sin luz durante horas y horas. Los vecinos critican que éstos sean los últimos núcleos en recuperar la luz y piden a Hidroeléctrica que solucione, de una vez por todas, unos problemas que les traen de cabeza. Y es que, como denuncian, las velas y los generadores empiezan a ser elementos necesarios para vivir en esta zona.
Después de muchos meses de apagones, la alarma volvió a cundir entre la población el pasado fin de semana. Con la llegada del primer temporal de frío y viento, la luz volvió a quedar interrumpida en toda la zona. Como narran los propios vecinos, el corte se inició a eso de las diez de la mañana del sábado y en muchas casas se prolongó hasta las cinco de la tarde. Ante esta situación, los afectados quieren una solución antes de que entre el invierno de verdad los temporales sena más frecuentes. Temen pasar otra estación entre velas y con la incertidumbre de no saber hasta que punto tendrán luz.
Los vecinos consideran «vergonzosa» esta situación y por ello piden soluciones a Hidroeléctrica del Cantábrico, empresa encargada del suministro eléctrico en la zona. «No es normal que cada dos por tres nos quedemos sin luz. A la mínima que sopla el viento hay apagones. Si no es un fusible es cualquier otra cosa la que falla. De ahí que estemos negros», explican varios vecinos afectados por los apagones.
Como señalan los habitantes de La Atalaya, el hecho de sufrir constantes cortes supone un quebradero de cabeza para familias y empresarios. Muchas veces han tenido que tirar comida que se ha estropeado por los cortes de luz y tienen que tener a mano velas por si acaso. Hay incluso quien ha tenido que adquirir generadores para evitar males mayores, como puede ser el caso de varios restaurantes que por La Atalaya, El Pito, Tolombreo y Aroncés.
Los cortes de luz no sólo afectan a los propios vecinos de estos núcleos, en torno a unos 400. Las deficiencias del suministro también traen de cabeza a muchas personas que tienen su segunda residencia en el concejo de Cudillero y se acercan a pasar un fin de semana o vacaciones.
De hecho, como comentaban los vecinos, el pasado fin de semana gran parte de ellos tuvieron que marchar de sus casas al no tener luz. «Es como si estuviéramos peor que hace años», criticó uno de los habitantes de La Atalaya.
También se quejan de la escasa respuesta que tienen por parte de Hidroeléctrica. Como explican, cada vez que hay un problema se ponen en contacto con ellos y lo único que les dicen es que están trabajando. «Sin embargo, tardan horas y horas en solucionar el problema. Eso si, nosotros tenemos que pagar todos los meses sin retrasos», se queja una hostelera. Los vecinos no aguantan más esta situación y por ello instan a la empresa eléctrica a que actúe de manera inmediata para evitar los continuos apagones. No quieren que el problema se siga dejando de lado y más ahora, con el invierno a la vuelta de la esquina.
Y es que si hay algo que tienen claro los afectados, es que quieren luz más allá de las velas.