Villarmental (Cangas del Narcea), Pepe RODRÍGUEZ
Con el mal tiempo, sobre todo, las lluvias, resulta inevitable que se produzcan argayos: desprendimientos de tierra y roca de los taludes, muy habituales en las carreteras de la zona suroccidental asturiana. En la pista de El Mato, cerca del núcleo rural de Villarmental en Cangas del Narcea, se ha dado el caso de que el argayo ha llegado incluso antes de la inauguración oficial de las mejoras y el asfaltado de la carretera.
La obra, financiada por la Consejería de Medio Rural, aún no ha sido recepcionada por el Ayuntamiento de Cangas del Narcea y ya presenta un desprendimiento de tierras de notable tamaño. Los trabajos de acondicionamiento han durado alrededor de un mes y el presupuesto que se manejó fue cercano a los 58.000 euros.
Los vecinos de la zona muestran su preocupación debido a que les resulta sorprendente que las mejoras introducidas en la pista sean tan frágiles. Mucho consideran que el invierno puede traer nuevos disgustos en las carreteras de la zona, ya que apenas ha llovido fuerte ningún día como para que las laderas -sobre todo, si se han reforzado- no aguanten con la firmeza suficiente.
Por otra parte, son estos taludes desnudos los que menos resistencia ofrecen a la fuerza del agua. Es la vegetación la que sirve para compactar y sostener el terreno. Es por ello que estos trabajos en pistas y carreteras tienen estudios de revegetación asociados.