JORGE JARDÓN
El Occidente cada fin de semana está más despoblado, los establecimientos más vacíos y la moral de los comerciantes cada vez más por los suelos. Llevo mucho tiempo, y eso que no presumo de tener dotes de adivinador, diciendo que los habitantes de la comarca tienen vocación de suicidio y necesitan comprobar que están contribuyendo con su insolidaridad al empobrecimiento comarcal, puesto que lo que gasten en otra parte resulta irrecuperable para la comarca. Todos esos cuentos que apuntan a que el Occidente está llamado a tener un papel predominante con las comunicaciones, una vez que la autovía se encuentre en pleno funcionamiento, son una falacia descomunal. Me imagino que cuando eso ocurra la situación será aún peor de lo que ya es actualmente. Yo todavía no he visto a nadie que llegue los fines de semana a la comarca dispuesto a dejar sentado que el centro viene a las alas a disfrutar del paisaje o de la gastronomía.