Cangas del Narcea,
Pepe RODRÍGUEZ
La obra del túnel del Rañadoiro estará completada antes de fin de año y, por lo tanto, el tráfico podrá circular por la zona en poco mas de un mes. Esta carretera, que tiene un presupuesto que ronda los 40 millones de euros, es de una gran importancia para los habitantes del suroccidente y, más en concreto, para la población del concejo de Degaña. Se podrá ir hasta Cangas del Narcea desde dicho concejo ahorrando diez kilómetros y, lo que es más importante, rebajando la cota de la carretera desde los 1.100 metros hasta unos 800, limitando de esta forma los efectos de las nevadas y los temporales en ese tramo en concreto. Aparte del túnel, la obra también ha construido tres viaductos para salvar los desniveles del terreno.
Es bien conocido que el puerto del Rañadoiro se convierte en impracticable cuando aprieta el mal tiempo. De ahí la necesidad de este nuevo tramo de carretera que solventará ese problema y hará que servicios básicos, como puede ser el que presta el Hospital Comarcal Carmen y Severo Ochoa, estén al alcance de los degañenses durante todo el año.
La obra se ha encontrado con múltiples problemas. En un principio los propios alcaldes del suroccidente se mostraron contrarios al trazado elegido, pues querían que el túnel partiera de más abajo y eliminara aún más parte del Rañadoiro. Al final cedieron a las pretensiones de la consejería y, por eso, el túnel parte de las cercanías de la cantera, en su bocana norte, y de la población de Larón, en la bocana sur.
Posteriormente fueron los estudios de impacto ambiental y las presiones de grupos ecologistas las que motivaron cambios sustanciales en el proyecto. Esto supuso tener especial cuidado a la hora de dotar de permeabilidad a los tres viaductos, de repoblar las zonas de desmonte y de eliminar los vestigios de la antigua carretera como son el asfaltado o las señales, todo ello para proteger a la fauna de la zona y, en especial, a los osos.