Cangas del Narcea,
Pepe RODRÍGUEZ
El Hospital Carmen y Severo Ochoa celebró, por quinto año consecutivo, el curso de reanimación cardiopulmonar y soporte vital avanzado. Acudieron 25 profesionales, de los cuales 7 fueron médicos y 18 pertenecientes a enfermería, para seguir formándose. La docencia continua es una de las claves de la medicina en el siglo XXI, según la mayoría de expertos.
Este curso tiene como objeto preparar a los profesionales lo mejor posible en asuntos de máxima urgencia, para afrontar situaciones graves, críticas.
Alberto del Blanco, facultativo anestesista, fue el coordinador del curso. Las conclusiones que ofrece del Blanco son positivas, aunque explica que «los objetivos finales distan mucho de alcanzarse. Es complicado que la docencia llegue a todo el mundo en un área como esta, pero ya van cinco años y algo se va consiguiendo». La mejor prueba de que los profesionales médicos están concienciados de la necesidad del aprendizaje continuo, según del Blanco, es que «acude gente que lleva mucho tiempo ejerciendo su profesión. No hay duda de que la idea de no estancarse ha calado». Sin embargo, lo cortés no quita lo valiente y Del Blanco sabe que aún queda mucho camino por recorrer: «La docencia es la asignatura pendiente de todo el sistema sanitario, eso es un hecho».
Como docentes, además del doctor Del Blanco, participaron especialistas en Medicina Intensiva y en Cardiología del Hospital Universitario Central de Asturias, así como de Urgencias del Hospital Carmen y Severo Ochoa, todos ellos instructores del Plan Nacional de RCP (Reanimación Cardiopulmonar) de la SEMICyUC (Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias). Esta última entidad es la que acreditó formalmente la actividad a los alumnos que superen el curso.