Santiago de Abres (Vegadeo),
T. CASCUDO
Los vecinos de Santiago de Abres acaban de estrenar la reforma de su vial, después de que el Eo se lo llevara por delante durante las riadas de noviembre del año pasado. Están satisfechos con la reforma pero no con la seguridad de la carretera. Por eso acaban de presentar ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) las firmas de todo el vecindario -una treintena- para reclamar una valla que dé protección y seguridad al camino.
«Antes el camino estaba rodeado de árboles y en cierto modo daban protección a la carretera, pero ahora no hay nada y en cualquier descuido alguien se va a ir al río». Lo denuncia Ángela López que ya el año pasado capitaneó el movimiento vecinal para reclamar una solución para los derrumbes. En noviembre la carretera quedó dañada por la crecida del Eo y varios trozos se vinieron abajo a principios de diciembre.
La CHC incluyó la obra dentro del plan de emergencia con el que ha resuelto problemas en varios núcleos del Occidente, caso de Piantón o La Caridad. Finalmente se ha acondicionado el vial derrumbado, restaurando la circulación y colocando vallas sólo en los trayectos más peligrosos.
Los vecinos piden que la valla se amplíe a toda la carretera, de unos dos kilómetros de longitud. Y así se lo han traslado al Alcalde de Vegadeo, Juan Antolín, que respalda la iniciativa. El propio Antolín ha sido el encargado de mediar ante la Confederación a la que ha trasladado el escrito formal pidiendo más seguridad y adjuntando las firmas recogidas por los vecinos.
Los vecinos son conscientes de que la carretera es estrecha y que no soporta demasiado tráfico, pero quieren reducir peligros. «Es una zona habitual de paseo de gente mayor, ciclomotores y de niños y también se mueve mucho ganado por ella. Es fácil que por un descuido alguien resbale y tenga un accidente y no queremos que hagan algo cuando sea tarde. Tal y como está da miedo atravesarla y no es totalmente segura», apunta López.
Al margen de esta reclamación, los vecinos están satisfechos con la actuación de la Confederación pues han resuelto el problema en un tiempo relativamente rápido y sin mayores trastornos para el pueblo. La CHC no sólo repuso el vial derrumbado sino que construyó a lo largo del mismo una especie de dique que proteja al vial de la fuerza del río.