Cerredo (Degaña),
Pepe RODRÍGUEZ
Tras años y años de obras, hoy se inaugura oficialmente el plano inclinado de Cerredo (Degaña). Esta inmensa mina, la más importante de todo el Suroccidente, ya está en funcionamiento dado que la forma de realizar la obra así lo ha permitido. Pero hoy se da por concluida la primera parte de la excavación. La obra, de enorme importancia el sector en la comarca, ha sido realizada por el grupo de empresas que encabeza el empresario leonés Victorino Alonso, Coto Minero Cantábrico.
En total son dos kilómetros y medio los que se han excavado para dar forma a este túnel. Ahora se va a continuar hasta los tres kilómetros y medio debido a la nobleza de las vetas. La sección transversal es de 50 metros cuadrados, lo que permite que se formen dos carriles que posibilitan el tráfico continuo de camiones y demás vehículos para extraer el mineral.
La obra se ha alargado por dos años y, según se avanzó en la construcción del túnel se abrieron abriendo galerías laterales para extraer el mineral. En la actualidad trabajan unas cuatrocientas personas. La inversión total es de 32 millones de euros, que con la ampliación llegarán a los 45. La elevada inversión está justificada, ya que el plano inclinado permitirá acceder a unos 41 millones de toneladas de carbón.
Esta forma de trabajar la minería de interior posibilita una mayor mecanización que, por supuesto, redunda en unos métodos de explotación más eficientes. Con la actividad a pleno rendimiento se espera extraer de la explotación de Cerredo cerca de un millón de toneladas por año; hay que tener en cuenta que la gigante empresa pública, Hunosa, produce, en el conjunto de todas sus explotaciones, 860.000 toneladas al año. Para ello, se prevé emplear en Degaña a 700 personas. Cada minero extraerá anualmente 1.500 toneladas anuales.
En las obras se ha tenido que lamentar, recientemente, el fallecimiento de un trabajador. El joven Gerardo Fernández falleció el pasado octubre al quedar sepultado bajo una capa, la llamada «la inesperada».
Hoy, en Cerredo, celebran el fin de la obra del plano inclinado, que dará trabajo a un buen número de vecinos del Suroccidente. No es poco en plena crisis.