Navia, Ana M. SERRANO
Las obras de peatonalización y acondicionamiento de las calles del centro de la villa naviega no gustan a los residentes en la calle de Mariano Luiña. Hasta 103 firmas han recogido las comunidades de vecinos de la travesía para evitar que el proyecto de obra se desarrolle como está previsto. Se quejan por dos motivos. En primer lugar, por la ubicación de la parada de taxis en la travesía, lo que genera su segundo problema: la supresión de las plazas de aparcamiento ahora hábiles.
Los críticos ya han manifestado su descontento al Ayuntamiento y ayer entregaron las firmas de rechazo a la obra, después de mantener una reunión con el alcalde, Ignacio García Palacios, que reconocieron «fallida». El pasado viernes, y después de mantener una reunión conjunta, cinco representantes de la comunidades de vecinos contrarias a las obras mantuvieron un encuentro con Palacios, quien, según los vecinos afectados, no se mostró a favor de sus reivindicaciones».
Los residentes en la calle de Mariano Luiña aseguran la parada de taxis no está en un lugar idóneo y que los taxistas ya habían manifestado su interés de ubicarse en la calle Doctor Calzada. «Nos suprimen las plazas de aparcamiento actuales, nos ponen una parada de taxis y el alcalde nos dice que podemos utilizar esta misma parada como zona de carga y descarga cuando no estén los taxistas, algo que no pensamos hacer». Y añade: «Nos preguntamos por qué no han hecho la calle de Mariano de Luiña peatonal».
El grupo de vecinos mantiene que no hay argumentos técnicos sólidos para mantener la parada de taxis en la calle de Mariano Luiña. «Hemos preguntado al arquitecto técnico para saber si había un informe preceptivo, pero no existe», comentó ayer un portavoz de los afectados. «Parece ser que cambiar o no el proyecto de la obra es una voluntad política».
Según explican, el Gobierno local ha planteado la posibilidad de recuperar plazas de aparcamiento cercanas a la calle, y justo detrás de la sede de la Caja Rural, pero para aquellos que se muestran contrarios a la obra no es suficiente. «Es un planteamiento débil y que no soluciona los problemas que vamos a tener ahora para estacionar cerca de nuestras casas», explican.
Otro de los portavoces de los vecinos asegura que la mayor parte de los residentes son personas de avanzada edad, para las que es un «resulta muy incómodo» desplazarse a las zonas más cercanas de aparcamiento.
Las obras de la calle de Mariano Luiña forman parte de la reforma que se está llevando a cabo en el centro de la villa, con la peatonalización y mejora de sus arterias comerciales, incluyendo Los Jardinillos y la calle Doctor Calzada. La de los vecinos de la calle de Mariano Luiña es la primera crítica social y pública al proyecto, financiado con cargo a los fondos de inversión estatal «PlanE».
También los taxistas han manifestado su descontento con la futura ubicación prevista. La mayoría de los profesionales prefería, y así se lo hicieron saber alcalde de Navia de forma oficial, tener la parada de taxis o bien donde existía tradicionalmente (en Los Jardinillos) o bien en la calle Doctor Calzada.
Su nueva ubicación tampoco cuenta con el apoyo de la oposición política, los concejales populares, que lamentan que las cinco plazas que se habilitarán para los taxis estén situadas en el margen derecho de la vía. «Los usuarios se tienen que subir por la zona de circulación de vehículos, con lo cual hay mucho riesgo de atropellos», explica el presidente del Partido Popular de Navia, Roberto Santiago.