Jarrio (Coaña),
Ana M. SERRANO
Las jornadas que conmemoran el vigésimo aniversario del hospital comarcal de Jarrio concluyeron ayer con una llamada de atención sobre el uso de las nuevas tecnologías, y concretamente, de internet. El médico internista Ángel Álvarez Fernández explicó en el marco de la presentación de su libro «La anorexia nerviosa. Una enfermedad psicosomática» que se debe «vigilar» las páginas web a las que acceden adolescentes y jóvenes.
Álvarez puso ejemplo sobre el efecto nocivo que algunos contenidos volcados en la red pueden tener en un adolescente y que le pueden llevar, incluso, a padecer anorexia, la enfermedad que investiga. «Tenemos que tener presente que hay páginas web que incitan a no comer para pertenecer a un grupo y eso es peligroso. Se deben vigilar ciertos accesos», añadió.
El profesional internista, que ahora forma parte de la plantilla del centro de salud de Oviedo, trabajó durante quince años en el hospital comarcal de Jarrio y en ese tiempo diagnosticó 48 casos de anorexia, de los que sólo tres eran hombres. «Es una enfermedad que no está asociada a la moda, como se cree, sino también a un afán de superación, de ir contra la naturaleza, de querer vivir de otra manera, sin querer ser corpórea», explicó .
La anorexia afecta a entre el uno y el dos por ciento de las asturianas con edades comprendidas entre los 15 y los treinta años y la mayor parte de los casos tiene cura, «pero no de un día para otro», advierte el especialista, «Aunque es un proceso lento, el 75 por ciento de los pacientes se curan y llegan a recuperar el deseo de vivir que han perdido en algún momento de la enfermedad». Además de ser presentada por primera vez en el salón de actos del hospital comarcal de Jarrio y para un público más especializado, la obra de Ángel Álvarez también se presentó en la tarde de ayer en el espacio cultural «El Liceo» de Navia. Ya está a la venta en librerías.