A. M. S.
El Principado tiene claro que el suyo es un gobierno que cumple con todas las restricciones que, a nivel ambiental, exige el territorio. Por ello el gobierno regional no está de acuerdo con las críticas vecinales al parking de El Pelamio, en el núcleo castropolense de Figueras, y a la depuradora de aguas residuales prevista en Foxos, en Coaña. «La consejería es muy estricta en los trámites ambientales», dijo ayer el consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras. «Podemos analizar y debatir los problemas, pero nunca llueve a gusto de todos», añadió.
Entretanto, tanto los vecinos de Coaña como los de Castropol continúan con sus movilizaciones. El gobierno coañés apoya el rechazo de la depuradora donde está proyectada y estudia con los vecinos contrarios a su ubicación posibles protestas. De momento y según el regidor coañés, Salvador Méndez, su gabinete jurídico analiza las posibilidades de recurrir la adjudicación de la obra y evitar que la estación se construya en Foxos.
En Figueras, los opositores al parking de El Pelamio (principalmente la asociación de vecinos «Cristo del Buen Viaje») han convocado un referéndum el próximo día 13 para conocer si los habitantes del núcleo quieren que se construya el aparcamiento proyectado, de cuatro plantas.