Luarca (Valdés),
A. M. SERRANO
La parroquia valdesana de Santiago continuará con las movilizaciones si no hay una respuesta de la Delegación del Gobierno sobre los cambios exigidos para el tramo Otur-Villapedre. La junta directiva del colectivo vecinal Río de la Olla, que agrupa a los vecinos contrarios al proyecto de obra, decidió el pasado sábado establecer un día fijo para sus movilizaciones. A partir de esta misma semana, y hasta que la Delegación del Gobierno no emita un dictamen firme sobre sus reclamaciones, se concentrarán todos los miércoles, a las cuatro de la tarde, en la zona de obras de Las Ranas, en Santiago. «Pretendemos hacernos más visibles y mostrar que no pararemos hasta que sepamos si la altura de la vía se rebaja o no», destacó la presidenta de la asociación, María del Mar Fernández.
Además de organizar sus protestas, la junta directiva del colectivo acordó enviar misivas al presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y al consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía. Además, también se pondrá en contacto con tres grupos políticos a nivel nacional (PSOE, PP e IU) y con las asociaciones vecinales del Principado. «En este escrito pedimos apoyo a nuestras reivindicaciones y que reconozcan que hay otra opción posible y mejor para el tramo», indicó Fernández. De momento, cuentan con el apoyo, a nivel municipal, del PSOE, del PP y del concejal no adscrito de la Corporación, Balbino Suárez. También el Partido Popular regional ha mostrado su respaldo a las reclamaciones vecinales.
El colectivo inició las protestas a pie de obra este mismo mes y en la última, celebrada el pasado viernes, interrumpieron el trabajo de los operarios en el punto de trabajo de Las Ranas. Con ellas pretenden agilizar una respuesta de la Delegación del Gobierno, que hasta ahora no ha contestado a su última misiva.
Incluso el Ayuntamiento de Valdés, en manos del PSOE, encargó un informe técnico que avalaba la viabilidad de introducir los cambios que solicitan los vecinos, a pesar de que las obras estén en marcha. El equipo municipal de gobierno lo envió a Fomento, que entonces respondió con una negativa.