Cangas del Narcea,
Pepe RODRÍGUEZ
El popular barrio de Santiso, en Cangas del Narcea, celebró su fiesta bajo unas condiciones meteorológicas adversas, con mucho frío y lluvia. Ello no impidió que los habituales acudieran a su cita, pues allí se encontraron los vecinos de Santiso, de Llamas de Ambasaguas, la Cofradía del Vino de Cangas y, en general, todo aquel que tiene algo que ver con el Vino de la Tierra.
Porque esta fiesta, la primera del calendario en la comarca, está intrínsecamente ligada al vino. Santiso es un barrio formado por las bodegas del pueblo de Llamas y, por lo tanto, su fiesta se aprovecha para probar los vinos nuevos y los productos de las matanzas que se han celebrado meses atrás. Esto ha sido así desde el siglo XI al menos, pues desde entonces hay constancia de la existencia de la fiesta y del emplazamiento del barrio, desde el cual crecería toda la villa de Cangas del Narcea.
La peña de la pólvora «El Estruendo» animó la mañana con varias salvas de voladores y una pequeña descarga en honor del santo. Esta peña celebra este año su vigésimo quinto aniversario y, según prometen sus socios, están preparando unas fiestas del Carmen muy especiales por su parte.
El pregón corrió a cargo del antropólogo riojano Luis Vicente Elías, quién incidió en su discurso en la importancia de tener un vino singular, un vino propio alejado de los cánones de la industria y que contenga las características y sustratos de la tierra y las gentes que la trabajan. Como siempre, este afamado experto en el mundo del vino denunció la «incomprensión» que le produce que muchos asturianos no conozcan el vino de Cangas y que no lo «valoren como el gran producto de calidad que es, bien al contrario, que haya restauradores que opinen negativamente de él sin tener ningún fundamento».
El barrio de Santiso será parte imprescindible este mismo año del congreso internacional de museos del vino que se celebrará en Cangas, pues el equipamiento está enclavado, como no podía ser de otra forma, entre sus bodegas.