Taramundi,
T. CASCUDO
El centro de mayores de Taramundi será uno de los primeros de Asturias en aunar la fórmula de residencia con la de centro de día. Este modelo de centro polivalente, que tiene por objeto concentrar esfuerzos y economizar recursos en beneficio de los mayores, abrirá sus puertas a final de año. Es el plazo con el trabaja el equipo de gobierno que asegura que entre septiembre y octubre la obra estará rematada por fuera y dentro.
De hecho, la obra civil está casi concluida y a falta de los últimos remates la previsión es que se entregue al ayuntamiento el mes que viene. El siguiente proceso es conseguir financiación para el equipamiento, para lo que el Ayuntamiento confía en percibir una subvención que permita adecuar el centro, de cuatro plantas. En el semisótano, que tiene salida por la calle de atrás del inmueble, se habilitarán varios locales para actividades entre ellas las de la asociación de mayores del concejo. En la planta baja, con acceso por la fachada principal, se localizará la cocina, el comedor, la cafetería y la recepción. En la primera planta habrá dos salas de estar y dos habitaciones y en las plantas segunda y bajo cubierta se localizarán el resto de habitaciones. Además, todas las plantas tienen un baño geriátrico.
El edificio contará con veinte plazas de alojamiento para las que se está empezando a dar forma a un convenio con la red de Establecimientos Residenciales de Asturias (ERA). Dice el Alcalde, Eduardo Lastra, que este convenio se aprobará este año y una vez se firme los mayores podrán solicitar plaza en el centro. Confía además que haya elevada demanda porque hace meses realizaron un proceso de preinscripción en el que mostraron interés una docena de usuarios.
Estas veinte plazas, en régimen de residencia, se compatibilizan con otras veinte en régimen de centro de día. Aunque la intención es que todo el centro funcione lo antes posible, el regidor matiza que la prioridad es poner en marcha las plazas de residencia.
También está por decidir la gestión del equipamiento, aunque la idea que más convence al equipo de gobierno es la de convocar un concurso para que una empresa privada se ocupe. «Tenemos que llevar la propuesta a pleno y tomar una decisión», explica el alcalde taramundés.