Pola de Somiedo,
V. DÍAZ PEÑAS
«Cuando la osa "Villarina" tenga crías será una señal de que el animal se ha recuperado y se ha reintegrado en su hábitat completamente. Ese será el éxito para la especie». Con estas palabras, Teresa Sánchez Corominas, bióloga y jefa de sección de Análisis y Conservación de la Biodiversidad del Principado, se refirió al proceso de reintroducción de la osezna en una conferencia que ofreció ayer en Pola de Somiedo. La charla sirvió para dar a conocer los pormenores de los trabajos que permitieron la devolución de este ejemplar a su hábitat natural. Un proceso duro e intenso en el que trabajó más de medio centenar de personas.
La charla estuvo organizada por el Parque Natural para dar a conocer el proceso de recuperación de «Villarina» a los habitantes del concejo. La idea, según explicó el director del espacio protegido, Luis Fernández, era que los vecinos conocieran más de cerca todo lo que sucedió en torno a esta osa, convertida en referencia de la conservación de su especie. «Hasta ahora, el proyecto ha sido un éxito, por ello queríamos hacer partícipes a los vecinos, pues, al fin y al cabo, la osa nació en Somiedo y regresó a Somiedo», señaló el director del parque.
La encargada de repasar la historia de «Villarina» fue Teresa Sánchez Corominas, quien formó parte del comité de expertos que guiaron el proceso. Destacó que la reintroducción de la osezna supuso todo un esfuerzo, sobre todo para aquellos que tuvieron que realizar un seguimiento del animal durante las 24 horas en los primeros días posteriores a la suelta. Sánchez Corominas resaltó la dificultad que entrañó la recuperación del animal, pues apenas había antecedentes de casos similares. Casi dos años después de que el animal fuese encontrado por dos turistas, el esbardu vive en el monte como si nada hubiese pasado. Se optó por devolverlo a su hábitat en vez de confinarlo en un cercado. Y ha sobrevivido, según parece en buenas condiciones. Su éxito será completo si consigue criar.