GERMÁN CAMPAL FERNÁNDEZ. GERENTE DEL GRUPO DE DESARROLLO RURAL NAVIA-PORCÍA POR ANA M. SERRANO
Germán Campal Fernández se enfrenta a uno de los peores momentos del grupo de desarrollo rural Navia-Porcía. Las restricciones impuestas por la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos en el eje Leader, el programa de desarrollo rural para el período 2007-2013 que actualmente gestiona el Ceder, reducen en un 36,3% el presupuesto total y afectan también a las cantidades que el grupo recibe anualmente del Principado. Campal, que gestiona el Ceder Navia-Porcía desde 2002, no pierde la esperanza, pero sí admite que se siente abatido por la situación.
-El Ceder no se encuentra en un buen momento. ¿Está amenazada su continuidad?
-Como institución, no. Lo que sí se está jugando esta comarca es la continuidad de los programas de desarrollo rural que gestionamos desde hace una década. La situación actual y el recorte impedirán que en esta comarca se sigan aprobando ayudas a inversiones empresariales y que algunos emprendedores tengan que esperar incluso tres años para poder cobrar la ayuda que ya tienen aprobada. La supervivencia de algunas empresas, en este contexto, está seriamente amenazada. También el futuro desarrollo de nuevas iniciativas, tanto públicas como privadas.
-¿Qué soluciones ofrecen?
-Ya se ha planteado a la Consejería, y así lo ha aprobado la Junta General del Principado de Asturias en una proposición no de ley, que es necesario mantener los fondos previstos para el eje Leader. Hay que destacar que esta cantidad asciende a 100 millones de euros para el conjunto de la región y figura en el Programa de Desarrollo Rural del Principado de Asturias aprobado por la Comisión Europea. Estos fondos deberían de estar totalmente transferidos a los grupos al finalizar este ejercicio 2012. De todas formas, como solución, planteamos dilatar la transferencia hasta 2015, siempre que se garantice que la cantidad total no se va a ver mermada y que se cumplan por parte de la Consejería unos pagos anuales previamente pactados.
-Es una sugerencia política...
-Como técnico no me corresponde apuntar cuáles deberían ser las acciones políticas a seguir, pero como ciudadano y vecino de esta comarca entiendo que el actual ejecutivo autonómico debe tomar conciencia de la situación que está generando; del empleo potencial que se perderá y de la grave situación financiera en la que pueden quedar muchas empresas que verán retrasado el pago de las subvenciones. Todo ello exige una reflexión. Por otra parte, cada grupo de desarrollo rural es autónomo y tomará las decisiones que considere oportunas.
-Algunos empresarios amenazan con recurrir a la vía legal.
-Espero que no haya que llegar a esa situación. Los grupos de desarrollo rural son responsables frente a los empresarios de los compromisos adquiridos con la aprobación de las ayudas, pero no debe de olvidarse que son entidades interpuestas que gestionan fondos públicos, por lo que la comunidad autónoma también tiene una responsabilidad que deberá de asumir, máxime cuando es la que provoca la situación denunciada. Por nuestra parte, estamos pendientes de una valoración jurídica del incumplimiento del convenio del eje Leader por parte de la Consejería, por si fuese preciso emprender acciones legales contra el Principado de Asturias.
-¿Cómo han favorecido estas ayudas a la comarca desde 2002?
-En los últimos 10 años, con el anterior programa Proder II y el actual eje Leader, se han subvencionado más de 250 proyectos que han supuesto una inversión superior a los 50 millones de euros. Es fácil hacerse una idea de la importancia que han tenido en términos de empleo, de actividad económica y de calidad de vida en una comarca rural como esta, en la que residen 26.000 habitantes.
-¿Cuántos puestos de trabajo están en juego con el recorte?
-Es complicado hacer una previsión de futuro, pero estimamos que el recorte de los fondos del eje Leader puede suponer que en los próximos cuatro años se deje de crear el equivalente a más de 40 empleos fijos directos y se ponga en riesgo la consolidación de un centenar de puestos de trabajo. Y eso sin considerar los puestos de trabajo que se pueden perder si alguna de las empresas ya en funcionamiento quiebra por no poder cobrar la subvención a tiempo.
Ingeniero y deportista
Ingeniero Técnico Agrícola por la Universidad de León, Germán Campal llegó a Navia hace una década tras presentarse a la convocatoria pública para cubrir la plaza de gerente del Ceder de la comarca. Este lavianés de corazón, natural de Oviedo, trabajó para la Administración autonómica en un programa de formación y empleo y como agente de desarrollo local. También en la empresa privada, poniendo en marcha una consultora especializada en formación y proyectos europeos. Es un apasionado del esquí y la natación y ha fijado su lugar de residencia en La Caridad. Le gusta la montaña, el diseño gráfico «y, en general, cualquier actividad que me suponga un aprendizaje». De Asturias, como rincones favoritos, destaca el parque natural de Redes y Cabo Blanco, en el concejo de El Franco. Después de una década, ha sabido adaptarse a la vida de la comarca donde reside y tiene una opinión muy formada del Occidente. Él cree que no es una zona con carencias, pero «existen desequilibrios con respecto al resto de la región en aspectos tan cruciales como las comunicaciones físicas y virtuales, la formación y los servicios prestados a los ciudadanos, a pesar del esfuerzo que me consta que hacen los ayuntamientos».