Cudillero, Sara ARIAS
L'Amuravela no volverá a ser lo que era. Cudillero llora la pérdida de Joaquín García Fernández, el apuntador desde 1985 del famoso sermón mordaz que recita cada año Cesáreo Marqués con motivo de las fiestas de San Pedro. El popular «Juaco» falleció el pasado domingo, tras perder el control de su coche en la Autovía del Cantábrico, a la altura del concejo de Castrillón. La última noche de las fiestas patronales se tiñó de luto por la muerte de este hombre «amigo de sus amigos, leal, fiel, amante de Cudillero y sus tradiciones y siempre dispuesto a colaborar con todo», explica muy emocionado Cesáreo Marqués, encargado de orar el sermón y amigo íntimo de Juaco desde la infancia.
El siniestro se produjo hacia las seis menos diez de la tarde del domingo, cuando «Juaco» circulaba en sentido Galicia por la A-8, a la altura de Vegarrozadas. Perdió el control del coche y se salió de la calzada hacia la margen derecha de la vía. La causa del accidente pudo ser el cansancio, aunque este extremo deberá ser ratificado por el atestado de la Guardia Civil.
Joaquín García estaba casado y tenía dos hijos. Su funeral se celebró el pasado martes en la iglesia de San Pedro de Cudillero, a la que acudieron familiares, amigos y cientos de vecinos de la villa pixueta que quisieron dar el último adiós al apuntador de l'Amuravela.
«Siempre estuvo conmigo en l'Amuravela, la compenetración que había entre los dos era algo inexplicable, con una simple mirada ya sabía qué tenía que hacer», afirma Marqués. Para el recitador, la falta de Juaco el próximo año será difícil de superar: «Lo voy a notar mucho, es como cuando te falta un miembro». Con un nudo en la garganta, Marqués recuerda la semana pasada, cuando se reunieron para repasar los 600 versos del sermón: «Pensé que siempre íbamos a estar juntos, pero lo que San Pedro unió lo separó San Pedro».
También el alcalde de Cudillero, Gabriel López, siente mucho la pérdida: «Era una persona amable, afable, como colaborador hizo una labor muy importante por Cudillero. Aunque se crea que el apuntador no lo es tanto, es parte fundamental de l'Amuravela; el pregón no se entiende sin el apuntador». También Salvador Marqués, patrón mayor de la Cofradía «Virgen del Carmen» de Cudillero, estimaba a Juaco, del que dice: «Era una buena persona, indispensable, siempre dispuesto a colaborar y a hacer cosas».
«La compenetración que había entre los dos era inexplicable, bastaba una mirada»
<Cesáreo Marqués
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Recitador de l'Amuravela
«Como colaborador hizo una labor muy importante por Cudillero»
<Gabriel López
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Alcalde de Cudillero
«Una persona indispensable, siempre dispuesta a colaborar y hacer cosas»
<Salvador Marqués
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Patrón mayor de Cudillero