Recorriendo el sol de Oviedo

Los alumnos del Instituto Elisa y Luis Villamil participaron ayer en una conferencia itinerante por las calles de la capital

28.03.2013 | 02:58

Oviedo, Mónica G. SALAS


No, en Oviedo ayer no hubo sol. Pero es que los alumnos de 3.º de ESO del Instituto Elisa y Luis Villamil, de Vegadeo, tuvieron la oportunidad de recorrer durante la jornada el llamado sol de Oviedo, gracias a una conferencia itinerante por las calles de la capital dirigida por dos grandes expertos en geografía: los doctores y profesores de la Universidad de Oviedo Jesús Ruiz y Sergio Tomé. «Esta ciudad tiene forma de sol, teniendo como centro el casco antiguo y como rayos, los arrabales que se han ido asentando alrededor de su núcleo primitivo», comentó Jesús Ruiz, en el exterior de la iglesia prerrománica de San Julián de los Prados, punto de partida de la visita a la capital, que llevaba por título «Oviedo, la exploración de la ciudad» y que está enmarcada en el programa de actividades previsto en el V Foro de Comunicación y Escuela.


En ese escenario, Sergio Tomé explicó a los jóvenes el «problema de convivencia» que existe hoy en día entre el templo de San Julián de los Prados y la autopista, que discurre a escasos metros de esta joya arquitectónica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En este sentido, el doctor en Geografía animó ayer a los jóvenes, durante la conferencia, a buscar una solución que ayude a reducir el impacto que la carretera de entrada a Oviedo produce en el monumento. «Ahora mismo se están planteando tres posibles soluciones: aminorar el impacto de la autopista convirtiéndola en un bulevar urbano; desviar el tráfico hacia otra zona o soterrar la vía», explicó Tomé, para, a continuación, invitar a los alumnos a reflexionar sobre el asunto.


El profesor de la Universidad de Oviedo también hizo mención del legado de la antigua Fábrica de Armas de la cidudad e incidió en la necesidad de «reciclar» este tipo edificios, de interés arquitectónico, ahora en desuso, y que podrían emplearse para nuevas tareas, de forma que no queden abandonados ni sean alterados o destruidos.


Adentrándose ya en el casco antiguo de Oviedo, los alumnos del IES Elisa y Luis Villamil visitaron la zona del mercado y emblemáticas calles como la Mon. «Silencio, tranquilidad... En definitiva, ausencia absoluta de vida. Y es que, a pesar de ser una de las zonas de mayor interés turístico, el casco antiguo de esta ciudad, por el día está completamente solitaria», manifestó Sergio Tomé, quien opinó, además, que el sector hostelero ha acabo con el alma de este área, característica de Oviedo. «La hostelería ha traído beneficios a la ciudad, pero, por contra, en términos sociales, ha acabado con su vida, ya que, incitados por el ruido de locales y bares, la población, que antiguamente residía aquí, optó por emigrar e instalarse en otro punto de Oviedo», declaró Tomé. ¿Y el resultado? Un casco antiguo vivo por la noche y muerto por el día. El objetivo ahora es, por tanto, recuperar los oficios tradicionales que llenaban de color y ritmo sus calles.


Durante la conferencia itinerante por la ciudad, Jesús Ruiz y Sergio Tomé también indicaron a los jóvenes que debían mirar con otros ojos, y con más atención, las cosas. Y es que «todo nos aporta información. Una roca, sin ir más lejos, nos arroja datos sobre la fecha o la época en la que se construyó la edificación», dijo Jesús Ruiz.


De forma paralela y como actividad complementaria a la charla, los alumnos del centro de Vegadeo visitaron también la Junta General del Principado, donde les recibió su presidente, Pedro Sanjurjo. «Estuvo muy interesante. Nos enseñaron el funcionamiento de la Junta, así como sus salas y su conjunto arquitectónico en general», manifestó Fernando Murias. Además, «conocimos al presidente, Pedro Sanjurjo, que estuvo charlando animadamente con nosotros», añadió Pablo Fernández, quien no dudó en preguntarle por los casos de corrupción política en el país.

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