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Las escuelas de Piñera, almacén de solidaridad

Un equipo de voluntarios gestiona el ropero municipal, donde también se guardan juguetes para repartir esta Navidad

09.12.2015 | 04:33
Las voluntarias Elvira González y Mónica García, con la concejala Teresa Dorado, en la zona donde se almacenan los juguetes recopilados para esta Navidad.

La segunda planta de las antiguas escuelas de Piñera guarda toda la solidaridad de los castropolenses. El Ayuntamiento de Castropol ha convertido el espacio en un ropero y almacén de juguetes abierto a todos los vecinos más allá de su situación económica, ya que uno de los objetivos es potenciar el intercambio y el uso de artículos de segunda mano.

El consistorio ya puso en marcha en 2012 una campaña de recogida de productos de primera necesidad que asombró y desbordó a los dirigentes municipales. Tal fue la cantidad de artículos recogidos que se abrió el ropero en Piñera, gestionado gracias a la colaboración de media docena de personas voluntarias.

La campaña solidaria sigue realizándose desde entonces con la llegada de la Navidad. El consistorio abrió el proceso con la recogida de juguetes, que acaba de terminar, y el objetivo ahora es limpiarlos y prepararlos para que las familias que lo necesiten puedan recogerlos para regalárselos a los más pequeños durante la Navidad. Se puede encontrar casi de todo, desde peluches hasta muñecas, puzzles y cuentos. Por otro lado, la cuarta campaña de recogida de productos alimentarios está abierta aún hasta el viernes.

Este año, los alimentos recogidos tendrán un doble uso, por un lado para repartir entre las familias del concejo que lo demanden en los Servicios Sociales y, por otro, para enviar a los campos de refugiados saharauis. Explica la concejala de Igualdad, Servicios Sociales, Sanidad y Participación Ciudadana, Teresa Dorado, que suele haber una veintena de solicitudes en el concejo. "No es pedir nada a lo que no tengas derecho. Es un derecho, no caridad", defiende Dorado para animar a quien necesite ayuda. También agradece la implicación de los vecinos. "pendientes cada año de la campaña" para ayudar.

Dorado incide en el papel del equipo de voluntariado que colabora con el consistorio y sin el cual sería imposible canalizar toda esta ayuda. Son estas personas las que se ocupan de atender y gestionar el ropero de Castropol, que se puede visitar todo el año. Abre cada martes y jueves, de seis a ocho de la tarde. Además, para depositar ropa se puede ir de lunes a jueves, en horario de cuatro a ocho de la tarde, y los viernes, de nueve a dos. "La gente debería animarse más a venir. Que traigan y lleven cosas. Hay ropa buena que se puede aprovechar". Se puede encontrar de todo, desde ropa de bebé y artículos para la crianza hasta prendas de fiesta y de abrigo. De lo que andan más justos es de calzado masculino.

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