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El Castelón de Coaña, como la primera vez

El arqueólogo Ángel Villa guía una visita “como nunca se hizo” al castro coañés, siguiendo los pasos de los primeros que investigaron el yacimiento de la Edad del Hierro

Ángel Villa, dirigiéndose a los participantes en la ruta desde la zona alta del castro coañés. | T. Cascudo

“Lo que vamos a hacer es un experimento, una visita al castro de Coaña como nunca se hizo”, señaló el arqueólogo Ángel Villa antes de comenzar una ruta al Castelón con los ojos de los que investigaron y documentaron por vez primera “este paradigma del poblado fortificado de la Edad del Hierro”. No defraudó Villa a los asistentes, que aplaudieron esta “interesantísima” propuesta del Museo Arqueológico de Asturias a propósito de las Jornadas Europeas de Arqueología.

Bajo el título “Siglo y medio de arqueología científica en Asturias”, Villa reconoció el valor de los primeros trabajos en el yacimiento, por su “complejidad” en una época con muchos menos conocimientos y medios. “No conviene ser severos con lo que otros hicieron antes con menos recursos”, subrayó mientras detallaba los trabajos de sus predecesores, cuya huella está “fosilizada” en el yacimiento coañés.

A principios del siglo XIX el boalés Pedro Canel Acevedo publicó el primer trabajo del castro, haciendo “una descripción muy intensa de lo que había”, pero no fue hasta 1877 cuando se efectuó la primera excavación en el yacimiento de la mano del ilustrado cangués José María Flórez. Alabó Villa los “criterios científicos, racionales y bien intencionados” con los que trabajó y el hecho de que fuera “el primero en dar importancia al contexto” en una época en la que “no se sabía absolutamente nada de los castros”.

Más de sesenta años después llegó a Coaña, convencido por el asturiano Juan Uría, el prestigioso arqueólogo Antonio García y Bellido, “a quien se le debe la construcción de la imagen” actual del castro. A lo largo del recorrido, Villa mostró fotografías antiguas y dibujos del castro.

En los años cincuenta del siglo pasado llegó al Castelón Francisco Jordá, quien dio “los últimos retoques al perímetro visitable del castro” y escribió la primera guía de un yacimiento, que en la época más reciente fue investigado por Elías Carrocera, Alfonso Menéndez y el propio Villa. Este último animó a los asistentes a disfrutar del paseo porque “en muy pocos espacios arqueológicos se permite una inmersión en la ruina como en Coaña”, lo que lo convierte en un espacio “extraordinario, privilegiado y sorprendente”.

El arqueólogo también habló de los cambios en la forma de excavar y dio a los participantes la primicia de que este verano El Castelón volverá a ser excavado, con una intervención prevista en la zona de la entrada. “Ya sabéis tanto de Coaña como yo”, bromeó Villa para zanjar su brillante recorrido por un trozo “soberbio y monumental de nuestra historia”.

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