JAVIER NEIRA
En cuanto los rectores de la telebasura se despistan un poco surgen las virtudes de la caja tonta. Por ejemplo, en varios países han realizado un concurso buscando al personaje más popular de sus respectivas historias, con resultados muy interesantes: políticos, recientes y conservadores.
En EE UU votaron por Reagan; en el Reino Unido, por Churchill; en Francia, por De Gaulle; en Holanda, por Pim Fortuyn, el líder liberal asesinado ahora hace cuatro años; en Alemania -estaba prohibido Hitler- salió Adenauer y en Portugal, Oliveira Salazar, que, para las víctimas de la Logse, conviene recordar que fue el alter ego de Franco.
Caben muchas respuestas. A mí Reagan me parece sólo discutible por Jefferson; a Churchill se le podría oponer Turing -inventó el ordenador y descifró la clave Enigma salvando al mundo de los nazis-; en Francia, Napoleón supera a De Gaulle sobre todo en maldad; en Alemania, Einstein gana a Adenauer y en Portugal, Juan I, que para algo venció en Aljubarrota.
Lo interesante, como decía, es que todos son políticos, conservadores y recientes. ¿Y en España? Estamos en vísperas de la prueba, pero me parece que se demostrará que no circulamos por las coordenadas del primer mundo, de los países libres, de los regímenes liberal democráticos, porque, sospecho, va a salir un progre. O peor, habrá dos concursos probablemente para chalanear. Quizá gane Cervantes -tan ambiguo- o ya sin caretas Felipe González y hasta Franco. Yo votaría por Colón.
¿Y en Asturias? No está prevista la consulta, pero nadie como Alfonso II lo merece. Bueno, también Argüelles. Pero como hay tanto desinformado, seguro que ganaría Jovellanos. O mismamente la pareja formada por Ovidio Sánchez y Gabino de Lorenzo, que acaban de inventar simultáneamente el socialismo y el nacionalismo, ¡sin dejar de ser liberales!
(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente el lied «Desesperación», de Brahms).