ÚLTIMA HORA
El PDeCAT apoya levantar la "suspensión" de la independencia si se aplica el artículo 155
Cien líneas

Italia/España

10.05.2008 | 02:00
Italia/España
Italia/España

Ayer se cumplieron treinta años del asesinato de Aldo Moro, el crimen político de más calado en dos generaciones y, lo que son las cosas, apenas se han visto citas y recuerdos: quizás el mundo ha cambiado tanto que aquel golpe no tenga ya ni un rastro de significación, quizá los asesinos finalmente lograron lo que buscaban y no caben secuelas; quizás estamos en las mismas y mejor no decir ni pío.


Moro, democristiano, era uno de los políticos italianos más destacados y patrocinador de un acuerdo de Gobierno -el compromiso histórico- con los comunistas cuando la «guerra fría» ardía.


Fue secuestrado y casi dos meses después asesinado por las Brigadas Rojas. De eso no hay duda. Pero ¿qué eran las Brigadas Rojas y a quién o qué respondían?


Tres hipótesis:


1) Un grupo terrorista de izquierdas y punto.


2) Un grupo manejado por la CIA para boicotear la línea comunista democrática, la del PCI, siempre a punto de acceso al Gobierno mediante elecciones.


3) Una marioneta del KGB que, por encima de todo, quería mantener el equilibrio de Yalta y por eso se oponía a avances comunistas en Italia -encima de un partido heterodoxo-, que podían desatascar la recíproca y alentar el progreso de grupos democráticos tras el «telón de acero».


El caso es que Moro fue asesinado ante la pasividad de las autoridades -y aun peor, con sospechas a mil bandas- y que en los siguientes años se sucedieron los escándalos del Banco Ambrosiano, la P2, el atentado contra Juan Pablo II -hay quien apunta también la repentina muerte de su predecesor-, la explosión de la tercera generación de la mafia moderna y mil enigmas más tan bien abordados en el «Padrino III».


A mi juicio, Moro fue asesinado por el KGB.


Por eso, hay que repasar la agudísima película «Torrente III», donde se cuenta y avanza lo que está ocurriendo aquí y ahora: España es una de las fronteras más calientes de la II «Guerra fría» en curso.

Enlaces recomendados: Premios Cine