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HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
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Desde la información que recibimos hasta en la interacción que tenemos con los otros, internet se ha convertido en parte esencial de la vida diaria. Los médicos y los pacientes no están al margen de esta tecnología.
En Estados Unidos, por ejemplo, más de la mitad de los usuarios de internet obtienen información de salud en la web. En Europa el número es menor, uno de cada cuatro usuarios de internet adquiere información sobre salud en línea. Dado el creciente número de usuarios que buscan información sanitaria, internet tiene el potencial de alterar significativamente la manera en que los médicos y los pacientes interactúan entre ellos. Sobre todo si consideramos el incremento que internet ha tenido en los últimos años como fuente de información en materia de salud. Una simple búsqueda en la web utilizando las palabras «health information» («información sanitaria») permite obtener más de 425 millones de resultados; el buscador Google localiza 342 millones de páginas con la referencia «cáncer», de las que más de dos millones son en español. Si buscamos palabras como «medicina», «salud pública», «salud mental», «pérdida de peso», etcétera, el número de respuestas es similar.
Entre los factores más importantes que inciden en la creciente demanda de información sanitaria por internet podemos mencionar los siguientes:
En primer lugar, el incremento de los adultos de edad avanzada, segmento poblacional que demanda mayor información sobre salud en línea. En segundo lugar, el hecho de que la información sanitaria en internet está al alcance de todos en un lenguaje accesible para la población. Tercero, el aumento diario de usuarios tecnológicos en el mundo que demandan acceso a información de salud y a novedades terapéuticas.
Existen servicios en línea como HealthLEADER (www.healthleader.uthouston.edu; www.uthealthleader.org), desarrollado por la Universidad de Texas, que tienen como propósito mantener informado y saludable al público en general, a través de resultados de investigaciones, tendencias en la salud, consejos médicos, bases de datos, y herramientas para cuidar el peso. Incluso, por este medio, el interesado puede programar una cita con el especialista de la Universidad de Texas que considere adecuado. En España, la clínica de la Universidad de Navarra (www.cun.es/areadesalud) cuenta con una página web de salud con la descripción detallada de enfermedades, un vademécum muy completo con información de medicamentos, diccionario de términos médicos, explicación de pruebas diagnósticas, consejos prácticos e información de salud sobre deportes y nutrición. La Organización Mundial de la Salud tiene registradas algo más de 10.000 páginas web referentes a este tema.
La habilidad de obtener información a través de búsquedas por internet, de transacciones por correo electrónico y de foros de discusión, posibilita una mayor participación del paciente en la atención médica, porque expande su base de conocimiento y le genera una sensación de control en la gestión de su propia salud. Los usuarios de internet, cuando buscan información sanitaria en línea, exhiben un interés muy focalizado y acentuado sobre una condición o enfermedad específica. No suelen navegar por la red examinando información de salud en general, sino que visitan sitios que ofrecen información específica.
En una encuesta de 220 médicos de Nueva Jersey, resultó que la mayoría de los médicos había interactuado recientemente con pacientes que querían discutir información obtenida de internet. Sin embargo, muchos pacientes son remisos a discutir sus preocupaciones con los doctores. En este sentido, en otra encuesta de más de 2000 estadounidenses, se encontró que el 37% de los pacientes que habían entrado en la red para buscar información sobre salud la había discutido con su médico. Es un hecho que los pacientes que están activamente involucrados en las decisiones sobre su condición médica suelen emplear más internet como fuente de información. Incluso, se ha encontrado que los pacientes más motivados buscan información en los sitios dirigidos a profesionales de la salud, llegando a visitarlos más que los propios trabajadores sanitarios.
Los profesionales de atención médica varían mucho con respecto a sus actitudes hacia pacientes que han recolectado información médica a través de internet. Algunos incluso cuestionan la capacidad de los pacientes para asimilar y emplear efectivamente la información obtenida en la red. En lo que coinciden médicos y organizaciones de atención sanitaria es en su preocupación por que el paciente sea capaz de obtener la información de calidad disponible en internet y se aleje de la información que sea de calidad dudosa, engañosa e incluso perjudicial para su salud.
Por otra parte, otros profesionales de la salud consideran que internet tiene un efecto positivo en la interacción con los pacientes. En una encuesta muy amplia llevada a cabo con doctores noruegos, éstos reconocieron que el uso de internet por los pacientes no complica la situación y que inclusive tiene un impacto positivo en la interacción doctor-paciente. De forma más concreta, una tercera parte de los doctores encuestados consideraba que el uso de internet por sus pacientes conducía a consultas más productivas, mientras que sólo el 14% consideró que tenía una influencia negativa.
La mayoría de los facultativos, en cualquier caso, advierte las ventajas de las nuevas tecnologías de comunicación. Con el paso del tiempo, médicos y pacientes encontrarán las prácticas más efectivas para que internet apoye y mejore la relación médico-paciente.
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