Zapatero, ni caso a Patxi López Zapatero, ni caso a Patxi López

n El Lendakari recomienda un acuerdo a escala nacional similar al de socialistas y populares en el País Vasco
n El Lendakari recomienda un acuerdo a escala nacional similar al de socialistas y populares en el País Vasco

 
Zapatero, ni caso a Patxi López   Zapatero, ni caso a Patxi López
Zapatero, ni caso a Patxi López Zapatero, ni caso a Patxi López  

FERNANDO JÁUREGUI FERNANDO JÁUREGUI Resulta bastante poco habitual que un dirigente político lleve la contraria a su máximo superior. Ni siquiera aunque ese dirigente sea el Lendakari, un lendakari tan apreciado como Patxi López. Este miércoles, en los desayunos de una agencia de noticias, ante una nutrida concurrencia, López no dudó ni un segundo en recomendar un acuerdo a escala nacional semejante al que mantienen en el País Vasco socialistas y Partido Popular. Incluso, recomendó que ambas fuerzas mayoritarias cooperen para elaborar unos Presupuestos Generales del Estado para 2010 que sean más eficaces para salir de la crisis.



Se puede acusar de muchas cosas a Patxi López, pero, desde luego, no de tener pelos en la lengua. Ese gran acuerdo a escala nacional que pide el Lendakari parece ser una opción mayoritaria de la ciudadanía, de acuerdo con las encuestas: un acuerdo temporal en torno a grandes temas, hasta la disolución de las cámaras para convocar nuevas elecciones generales, cuando lo previsible es que el bache económico, o lo peor del mismo, ya se haya superado o esté en vías de superarse para entonces.



Todo lo contrario de lo que están proponiendo las dos fuerzas mayoritarias, que se culpan constantemente la una a la otra de frenar cualquier tipo de pacto o consenso. Zapatero parece abocado a buscar pactos con los grupos minoritarios de la Cámara baja, hilvanando acuerdos que le permitan una coyuntural e incómoda mayoría con la izquierda y algún nacionalismo; con este equipo, en principio algo heterogéneo, el presidente del Gobierno confía en sacar adelante los Presupuestos para el año próximo, unos Presupuestos que todo indica que serán de «sangre, sudor y lágrimas».



Así, López se desmarca en una materia clave, la de las alianzas políticas, del presidente del Gobierno central, cuyas relaciones con los socialistas catalanes están registrando ya fuertes tensiones. Ignoro si todo ello tendrá alguna significación en el futuro; pero tengo la impresión de que Patxi López, desde su peculiar posición actual, está abriendo el camino a nuevas hipótesis en el socialismo español. Por cierto, López fue el orador más aplaudido, que yo recuerde, de todos cuantos han intervenido en estos aglomerados foros.

Resulta bastante poco habitual que un dirigente político lleve la contraria a su máximo superior. Ni siquiera aunque ese dirigente sea el Lendakari, un lendakari tan apreciado como Patxi López. Este miércoles, en los desayunos de una agencia de noticias, ante una nutrida concurrencia, López no dudó ni un segundo en recomendar un acuerdo a escala nacional semejante al que mantienen en el País Vasco socialistas y Partido Popular. Incluso, recomendó que ambas fuerzas mayoritarias cooperen para elaborar unos Presupuestos Generales del Estado para 2010 que sean más eficaces para salir de la crisis.



Se puede acusar de muchas cosas a Patxi López, pero, desde luego, no de tener pelos en la lengua. Ese gran acuerdo a escala nacional que pide el Lendakari parece ser una opción mayoritaria de la ciudadanía, de acuerdo con las encuestas: un acuerdo temporal en torno a grandes temas, hasta la disolución de las cámaras para convocar nuevas elecciones generales, cuando lo previsible es que el bache económico, o lo peor del mismo, ya se haya superado o esté en vías de superarse para entonces.



Todo lo contrario de lo que están proponiendo las dos fuerzas mayoritarias, que se culpan constantemente la una a la otra de frenar cualquier tipo de pacto o consenso. Zapatero parece abocado a buscar pactos con los grupos minoritarios de la Cámara baja, hilvanando acuerdos que le permitan una coyuntural e incómoda mayoría con la izquierda y algún nacionalismo; con este equipo, en principio algo heterogéneo, el presidente del Gobierno confía en sacar adelante los Presupuestos para el año próximo, unos Presupuestos que todo indica que serán de «sangre, sudor y lágrimas».



Así, López se desmarca en una materia clave, la de las alianzas políticas, del presidente del Gobierno central, cuyas relaciones con los socialistas catalanes están registrando ya fuertes tensiones. Ignoro si todo ello tendrá alguna significación en el futuro; pero tengo la impresión de que Patxi López, desde su peculiar posición actual, está abriendo el camino a nuevas hipótesis en el socialismo español. Por cierto, López fue el orador más aplaudido, que yo recuerde, de todos cuantos han intervenido en estos aglomerados foros.

  HEMEROTECA
      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà | El Diari  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya