PACO G. REDONDO
Comienza este viernes 7 de agosto la semanona gijonesa, -coincidiendo con el gran evento del Descenso del Sella- con el pregón y festival folclórico, la Feria de Muestras, El Circo del Sol, la feria taurina de Begoña del 9 al 16 de agosto, las actuaciones a las 23 horas en Poniente de «Ojo con la Mala», «Sinfónica Clara», «El Consorcio», «Los Chichos», «Celtas Cortos», Nena Daconte, Rosario y El Hombre Linterna (14, 0,30 horas), y fuegos artificiales la noche del viernes 14. Dos hechos destacan: no hay megaconcierto ni artistas asturianos de primer nivel.
Que no haya este año un megaconcierto resulta entendible por tres razones: estamos en época de recesión económica y la necesidad de ajustar presupuesto; el chasco de alguno anterior, caso del millón de euros perdidos con el concierto nocturno en día de diario de Paul McCartney; y coyunturalmente, la reforma del estadio de El Molinón, para reforzar estructuras, mejorar localidades y servicios y ganar 2.500 asientos de aforo.
Dirán que hay asturianía por doquier, qué menos, pero el teatro de la Compañía Asturiana de Comedias en Gijón Sur o los festivales folclóricos de bandas de gaitas o bailes tradicionales no son incompatibles, sino claramente complementarios, con la música pop de moda. Casi todas las ciudades y regiones en sus fiestas suelen dar cancha a los suyos. El programa de conciertos gijonés presenta esta semana un perfil bajo.
No se trata de traer a Madonna, que escapa a nuestras posibilidades, si bien se echa en falta algún artista asturiano. Los hay de renombre: Melendi con «Piratas del Bar Caribe», «El Sueño de Morfeo» con Raquel del Rosario -mujer de Fernando Alonso- (cierto que ambos ovetenses), los veteranos y aquí entrañables Víctor Manuel y Ana Belén, la comprometida Cristina del Valle, ex de «Amistades Peligrosas» luego pareja del gaitero Hevia, o Gloria Estefan, descendiente de asturianos, ya llenó antaño La Guía, que este año sólo actuó como nueva despedida en Canarias. En este sentido, una semana menos grande.