ANTONIO MASIP
De primeras tuvimos un emotivo izado de banderas con el himno de Europa musicado por gaitas asturianas. Luego, con presencia de varios embajadores comunitarios, mantuvimos un amplio coloquio sobre el momento europeo, con intervención como ponentes de Salvador Garriga, Laura González, antigua europarlamentaria, y yo mismo. Resultó para mí de gran interés escuchar a J. M. Calvo, de la Unión de Campesinos Asturianos, siempre muy preocupado por las directivas comunitarias, en las que a partir del Tratado de Lisboa, si pasa el referéndum irlandés, habrá en materia agrícola codecisión del Parlamento europeo. También se habló del control parlamentario de la Comisión; del intergrupo parlamentario urbano, en el que Gijón tiene una presencia activa ejemplar; de la influencia de la extrema derecha y de los euroescépticos; y, naturalmente, de El Musel, cuyos fondos comprometidos deben desbloquearse.
Para mí fue una experiencia impagable contactar ampliamente con la empresa Temper (Adriano Mones, Germán Álvarez...), Prodintec (Jesús Fernández García), IDEPA (Víctor Marroquín) y el Ayuntamiento de Gijón (José María Pérez), que me mostraron el esfuerzo empresarial privado y la colaboración pública en el desarrollo del Cardylet, la primera aportación para la recarga de vehículos eléctricos. Todos estamos convencidos de que ambiental y energéticamente el vehículo eléctrico es el futuro casi inmediato, pero que antes, o simultáneamente, ha de solucionarse el problema de la carga de baterías. Mis interlocutores trabajan dentro del consorcio Living Car, con laboratorio viviente del vehículo eléctrico, el propio Cardylet, primer producto resultante, y otras iniciativas que se emprenden.
Para un diputado europeo asturiano es un motivo de orgullo que todas estas iniciativas se tomen en Asturias, por empresas y ayuntamientos asturianos. Yo ya me he apuntado al coche eléctrico, que espero me sirvan en 2011, en que llegarán masivamente al mercado español, pero efectivamente mis amigos han puesto el dedo en un nicho de negocio y de actividad de gran trascendencia social, muy valorada en Europa.
Espero, como digo, tener pronto mi propio coche eléctrico, pero sería un absurdo que no haya dónde cargarlo en una ciudad moderna como Oviedo, mientras que en Gijón ya hay quince puntos previstos que se están ejecutando.
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