JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ DEL VISO GARCÍA
El 31 de julio de 1959 nacía ETA, la organización criminal que a lo largo de los años ha asesinado a casi un millar de hombres, mujeres y niños; destrozando a miles de familias para siempre, con el pretexto de alcanzar la independencia del País Vasco e implantar una dictadura marxista leninista. ETA está celebrando su 50.º aniversario como es habitual, matando. El 29 de julio a las cuatro de la madrugada, destrozó el cuartel de la Guardia Civil de Burgos. Para los que no creemos en los milagros, celebramos la ausencia de víctimas. Estaban durmiendo 200 personas, 41 niños, y milagrosamente las heridas fueron leves. Está claro que ETA pretendía celebrar su aniversario con una espantosa masacre. Al día siguiente lograron asesinar en Mallorca a los guardias civiles don Diego Salva y don Carlos Sáenz de Tejada.
Escandaliza e indigna el grado de indefensión de nuestros admirables protectores. Muchos de sus cuarteles no tienen garaje privado, dejando sus vehículos en la calle. Los asesinos lo tienen fácil. Naturalmente si no hay dinero para aparcamientos, tampoco se podrán blindar los vehículos, ni para inhibidores de bombas o cámaras de seguridad para identificar a los asesinos. Da la impresión de que nuestra clase política, después de 50 años, todavía no se ha enterado de que sólo España, en Europa, soporta y padece una banda terrorista. Están bien las condenas, funerales, minutos de silencio, están bien. Pero, por favor, aumenten los presupuestos para blindar a nuestros héroes, que dan su vida por nosotros. Estoy seguro de que millones de españoles/as estamos dispuestos a financiar tales medidas. Recordemos el atentado contra Aznar, salvó la vida porque Cascos (el general secretario) ordenó blindar el coche.
Una exigencia, un clamor de la calle, es incorporar la cadena perpetua a nuestra legislación penal, revisable en plazos como exige la Constitución. Como ya manifesté el pasado mes de abril, dudo que la actual clase política tenga la valentía de tomar la decisión. Reitero, pues, la imperiosa necesidad de que el pueblo decida en referéndum.
Por otra parte, sería conveniente y deseable llamar a las organizaciones terroristas por su nombre. Algún cretino notable, cuando ETA hace una de sus «barbaridades enloquecidas», los acusa de fascistas. No, joven trovador. ETA es marxista leninista. Te pagamos espléndidos salarios, viajes, dietas y jubilación inigualable, para que estés al día y ETA es marxista leninista desde hace 50 años. ¡A ver si te enteras!
Posdata. La Conferencia Episcopal ha condenado los atentados y el obispo de San Sebastián, además, ofrece a la Iglesia (después de 50 años de crímenes horrendos) como «catalizador del diálogo» y se opone al terrorismo con «todos los medios justos cuidadosamente examinados y respetuosos de los derechos humanos intangibles». ¿Tiene alguna duda, monseñor? ¡Dígala! ¿Los asesinos de ETA tienen las consideraciones que usted solicita con las víctimas? Señor obispo, hablemos claro, en la Historia de la Humanidad sólo en España las víctimas no han respondido con la venganza y el ajuste de cuentas. No lo olvide, señor obispo. Y así cincuenta años.