PACO G. REDONDO
El ministro de Fomento, José Blanco, ha inaugurado el nuevo centro de control de Feve (ferrocarriles de vía estrecha) en El Berrón y comprometido la inversión de 170 millones de euros para la adquisición de nuevas locomotoras y vagones, dentro del plan estratégico hasta 2012, en una decidida y acertada apuesta por mejorar las comunicaciones en nuestra región periférica, que en su sector central tiende cada vez más a configurarse como una conurbación: de La Corredoria a Roces hay menos de 20 kilómetros en línea recta.
Critican los sindicatos la parcialidad de la planificación, pues con desniveles pronunciados o curvas cerradas no se conseguirán los 120 kilómetros por hora aún contando con locomotoras más rápidas, hablan de la carencia de vagones vendidos a Sudamérica y de la necesidad de complementar este servicio con el de Cercanías, que vertebrará mucho más el territorio que tranvías interurbanos absurdos. A su vez los transportes terrestres, marítimos y aéreos también deben integrarse en una planificación acorde con las características de la ordenación del territorio.
Un aspecto cuya concreción no se ha abordado hasta ahora es la conexión ferroviaria con el aeropuerto de Asturias. Dado que el enlace con la misma mediante AVE resultaría caro y tardío, y apenas ahorraría tiempo por carecer de las distancias necesarias, por las aceleraciones y frenadas precisas, para alcanzar sus velocidades máximas, la lógica lleva a plantear su necesaria conexión con la red ferroviaria asturiana utilizando Cercanías o Feve, probablemente a través de Avilés.
Está muy bien la mejora de trenes, reducción de los tiempos de viaje por la vía estrecha de Feve en el Cantábrico hasta un 15 por ciento o disponer de conexión gratuita a internet en las líneas más demandadas. Eso sí, y más en tiempos de recesión económica y de seleccionar inversiones, éstas han de ser complementarias y no aisladas o redundantes, para conseguir tanto la eficacia, alcanzar los objetivos, como la eficiencia, lograrlo de manera rentable, cimientos de nuestra prosperidad futura.