ALBERTO DEL RÍO LEGAZPI
«¡Ciega locura aventurar el hombre sin ganancia el caudal de su alegría!» escribe Balbuena (me refiero al prelado y poeta manchego, no al óptico y ensayista asturiano). Pues sepan el trovador y ustedes que aquí la aventuramos. Y chifladura e irreverencia asturiana domicilian, fundamentalmente, alrededor de un par de rías mágicas: las del Nalón y Avilés.
Ahí reside el punto de locura asturiano. Esa pizca de genial excentricidad que hizo, tiempo atrás, a unos jóvenes -sanamente locos- de San Esteban (no seré yo el que diga de Pravia) ofrecerla como playa de Madrid, y eso fue poco antes de que otra cachonda sociedad zamorana se brindara a la capital de España como su puerto de mar, aprovechando que el Duero pasaba por allí.
También en San Esteban, hace años, algunos pidieron la obligatoriedad de la falda corta para mozas de buen ver, o sea, «minifalda a páxaru rasante», que diría Ureña (me refiero al cronista español de Avilés, no al filólogo caribeño de Santo Domingo).
Exportamos locura con igual facilidad que la importamos. Acuérdense de que Soto del Barco, donde hay otra Puerta del Sol -de verdad- lleva un par de días de adelanto (según el calendario cristiano) al resto del mundo, ya que decidieron, «para despedir antes la crisis», celebrar el fin de año el 29 de diciembre de 2008. Sin una sola campanada, que no por austeridad sino porque el reloj parroquial se descojonó justo antes de las doce. Los organizadores tuvieron que dar las campanadas a bombazos, o sea, a golpe de bombo. Todo el país vivió aquello porque la ocurrencia la grababa una televisión nacional. «Probín, ye la crisis, nosotros quedámonos sin perres y el reloj sin cuerda» manifestaron, muertos de risa, los de «Garabuxada» ante una atónita España.
El mes pasado, esta gloriosa asociación -de San Juan de La Arena- organizó un homenaje a la Rotonda de Soto del Barco. Y bajo el lema «¡Que vuelvan los atascos!» concentraron coches y motos con el objeto de que nadie se olvide de que esta glorieta, en su día, ocupó minutos en los informativos nacionales por sus atascos kilométricos.
Y el próximo domingo, cerca de la ría de Avilés, tenemos como plato fuerte de las fiestas de Solís (Corvera) las coronaciones del Rey del Váter y de la Reina del Bidé, que subidos en los respectivos sanitarios leen el pregón festivo de San Justo y Pastor. Luego sus majestades, enloquecidas ellas, se arman de piqueta y la emprenden a golpes, como locos, con «sus tronos» hasta destrozarlos.
Asturias, patria querida, Asturias de «surreales».
(http://blogs.lne.es/vialactea/)